La encuesta fue realizada a 1000 hogares con al menos un niño, niña o adolescente en Panamá

Nimay González

Aproximadamente el 77% de los hogares con niños y niñas en Panamá han sufrido pérdidas parciales o totales de sus ingresos en el último mes como consecuencia de la pandemia por coronavirus (COVID-19), así lo refleja la encuesta “Situación de Familias con Niños, Niñas y Adolescentes durante el COVID-19 en Panamá” realizada por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

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En el caso de las familias con ingresos inferiores a B/.400.00 al mes, la situación es aún más severa, ya que los mismos han visto sus ingresos reducirse en 9 de cada 10 hogares.

Agrega que solo 43% de los hogares encuestados recibió algún tipo de ayuda por parte de terceros, 81% recibió el Bono Solidario (49% en bolsa de comida, 26% en vale digital, 20% en vale físico y 11% no especificó).

Mentras que en el caso de la alimentación, 47% de los hogares declara haber tenido menos alimentos de lo habitual, sin embargo el porcentaje aumenta al 68% en los hogares del nivel socioeconómico más bajo (ingresos familiares inferiores a B/.400.00); y en el 59% se afectó la cantidad y/o el tipo de comida para los niños, niñas y adolescentes.

“La encuesta de Unicef advierte que 3 de cada 4 familias han perdido total o parcialmente sus ingresos, lo que ha afectado, a su vez, la capacidad de 1 de cada 3 hogares para suplir sus necesidades. Los hogares más pobres (menos de B/.400.00 mensuales de ingreso) han sufrido en mayor proporción la pérdida de ingresos (9 de cada 10) y la mitad de ellos declaran no contar con los recursos económicos necesarios para suplir sus necesidades básicas”, señala el documento.

La encuesta fue realizada telefónicamente del 26 de mayo al 9 de junio en una muestra representativa de la población nacional excluyendo comarcas y Darién, compuesta por 1000 hogares, con un margen de error del 3.1%, abordando aspectos de ingreso familiar y programas sociales, alimentación, educación a distancia, acceso a servicios de salud y conflictos en las familias; y define hogar como la unidad que comparte presupuesto y alimentación, encabezado por una mujer u hombre adultos y al menos una persona menor de 18 años.

En cuanto al aspecto educativo, señala que el 53% de los hogares encuestados reportaron que los niños, niñas o adolescentes recibieron algún tipo de educación a distancia en los últimos 15 días, mientras que en los hogares con ingresos familiares mensuales iguales o inferiores a B/.400.00 el porcentaje disminuye a 46%.

“La calidad de la educación a distancia varía en atención al nivel socioeconómico del hogar y el tipo de escuela. Los hogares con ingresos mensuales inferiores a B/.1,000, así como aquellos con niños que asisten a una escuela pública hacen uso de tecnologías menos interactivas, como la radio y la televisión. Los hogares con niños que asisten a escuelas particulares usan más plataformas virtuales que permiten interacción con el docente, descarga y envío de materiales desde casa”, indica Unicef.

En materia de salud, 1 de cada 5 hogares declaró haber requerido atención médica, 19% no pudo acceder al servicio y 26% experimentó retrasos, principalmente en terapias/tratamientos, cirugías, consulta médica y control prenatal.

En cuanto al tema de conflictos en el hogar, 1 de cada 3 hogares declaró que se presentó algún conflicto en el último mes: leves (46%) o moderados (48%); sin embargo, Unicef advierte que un periodo tan prolongado de confinamiento y estrés en los hogares puede provocar incrementos de violencia contra la niñez.

Tomando en cuenta los resultado de esta encuesta, Unicef señala una serie de recomendaciones: 

  • El fortalecimiento de los programas de protección social para mitigar los impactos económicos de la crisis durante la pandemia a través de transferencias de dinero. La ayuda debe llegar a todos los afectados, especialmente a los más vulnerables, teniendo en cuenta la cantidad de integrantes del hogar, así como sus edades y condición de vulnerabilidad.
  • Monitorear el estado nutricional de los niños y niñas a nivel nacional, e implementar programas de protección enfocados en evitar la malnutrición durante y después de la pandemia.
  • Seguir ofreciendo métodos, herramientas y materiales para un aprendizaje a distancia flexible y de calidad, con un enfoque en los niños, niñas y adolescentes más vulnerables, así como redoblar esfuerzos para crear las condiciones que permitan un retorno físico seguro a clases lo más pronto posible.
  • Continuar con las intervenciones de salud críticas, tales como los servicios materno-infantiles.
  • Facilitar el acceso de niños, niñas y adolescentes a servicios de protección eficaces, por ejemplo, a través de líneas de ayuda que les permita realizar denuncias o consultas de violencia.

Cabe mencionar que el desarrollo de esta encuesta tuvo como objetivo indagar sobre la situación de las familias con niños, niñas y adolescentes durante el confinamiento o cuarentena por COVID-19 en Panamá, específicamente en términos de economía, alimentación, educación a distancia, acceso a servicios de salud y conflictos familiares, así como identificar las principales privaciones que experimenta la población durante el COVID-19 para informar la toma de decisiones y abogar por el diseño de intervenciones basadas en evidencia.

“La crisis por COVID-19 ha tenido un severo impacto en la población, especialmente en los más vulnerables. Sin embargo, hasta el momento no contábamos con datos ni evidencia rigurosa sobre su impacto en una porción muy importante de la población, específicamente la tercera parte de ella: los niños, niñas y adolescentes”, indicó Kyungsun Kim, representante de Unicef en Panamá.

Con colaboración de Viola Guevara, periodista de Telemetro Reporta

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