Tras registrarse el fallecimiento de una privada de libertad del Centro Femenino de Rehabilitación (CEFERE), el Defensor del Pueblo, Eduardo Leblanc González, ordenó abrir una queja de oficio por posible vulneración al derecho a la vida.
De acuerdo con las compañeras de celda de la fallecida, la reclusa llevaba días en mal estado, al punto que ya no se valía por sí sola, sino que era atendida por otras compañeras, quienes denunciaron que la privada de libertad no recibió la debida atención médica. Aseguran que solo fue canalizada y le recetaron tomar tiamina por un mes.
Agregaron que horas antes del deceso habían solicitado las custodias llamar al 911 pero su petición no fue atendida.
Además, pidieron asignar un personal médico de planta las 24 horas y poder recibir una atención médica digna.
“Si yo me enfermo hoy y soy atendida, ya no tengo derecho a enfermarme hasta dentro de 15 días por que no me van atender”, denunció una reclusa; otra sostuvo que su “compañera tenía 8 años cumplidos de una sentencia de 12, se educó, graduó y se regeneró, pero esto de nada vale, si a ella le hubieran conmutado la pena o por su situación de salud le hubieran dado otra medida esto no hubiera pasad".
Aseguran que a todas les dan la misma medicina, sin importar que los problemas de salud sean diferentes.
Tras esto, la Defensoría del Pueblo presentará un informe sobre las anomalías denunciadas por las privadas de libertad sobre su derecho a la salud.
FUENTE: Linda Batista