Durante las últimas semanas se ha registrado un aumento significativo de casos

Linda Batista

Enterrar definitivamente la economía del país, es lo que teme el sector empresarial ante las "constantes amenazas" de las autoridades, sobre la posibilidad de un nuevo cierre, frente al aumento de casos de coronavirus.

"Volver a cerrar es ponerle el último clavo al ataúd de la economía del país. Cerrar no es una opción porque, además, es la estabilidad social de todos los ciudadanos... No es bajo amenaza que la comunidad se va a comportar", sostuvo la presidenta de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresas (Apede), Elisa Suárez.

Publicidad

Agregó que la situación del país no es buena, y que desde el punto de vista de salud se sabía y entendía que iba a darse un rebrote una vez se reabrieran las actividades económicas, no obstante, hay que ponerse de acuerdo y trabajar de la mano. "No puede ser sólo la variable económica o solo la de salud, porque vamos a pagar las consecuencias en el país de no tomar estas decisiones de manera conjunta", dijo en el programa Debate Abierto Dominical, transmitido por Telemetro, canal 13.

Respecto a las amenazas de restricción de movilidad o cuarentenas totales, considera que el ser humano reacciona contrario cuando se le regaña y que "el miedo no es la forma de comunicar. 

"Tenemos meses de estar en esto, no somos chiquillos chiquitos. El que no quiere acatar las instrucciones de salud, entonces que asuma las consecuencias, ya no tienes que estar diciéndomelo, tienes que hacerlo", precisó.

Manifestó que de lo que debemos tener miedo es de lo que nos va a pasar si no se hacen las cosas adecuadamente, de no cuidarnos y contaminar a otros y de la economía del país.

Durante las últimas semanas se ha registrado un aumento significativo de casos. Ante esto, las autoridades han advertido que el país podría regresar a las restricciones de movilidad, dependiendo de la cantidad de casos que haya por sector.

Panamá acumula 153,577 casos de COVID-19 y supera las 2,946 muertes.

Publicidad