Carlos Berguido, presidente de la Asociación Bancaria de Panamá (ABP), considera que el proyecto de Ley 420, que busca establecer un marco regulatorio a las tasas de intereses de préstamos y créditos otorgados por bancos, empresas financieras y tarjetas de créditos, por motivo de la pandemia del COVID-19, no es beneficioso para la reactivación del país ni para las personas de alto riesgo financiero.
"Si se pone un tope a las tasas de interés, las personas de alto riesgo y más necesitadas van a quedar sin ese acceso por no poderles prestar, los bancos tendrían mucha dificultad y más las financieras", destacó Berguido.
Entre las personas de alto riesgo que señaló Berguido se verían afectadas están: los jóvenes trabajadores, los emprendedores, los ancianos y las personas más necesitadas.
Berguido aseguró que este proyecto de ley, también podría traer el negocio de los usureros o prestamistas informales, que en otras latitudes han traído grandes problemas sociales y que no están sujetos a regulaciones.
El representante bancario acotó que Panamá actualmente tiene una de las tasas de interés más bajas del continente americano, casi tan comparables con las de Estados Unidos.
El presidente de la ABP señaló estar seguro de que si este proyecto llega a ser ley de la República muchas financieras tendrían que cerrar, por no poder responder a topes en las tasas de interés.
"No juguemos con ideas que se saben que no funcionan y al final de cuenta lo que hacen es condenar a los más jóvenes y quienes emprenden", sentenció Berguido.