Denisse Morales, investigadora del CIHH de la Universidad tecnológica de Panamá (UTP), reveló hallazgos preocupantes sobre la calidad hídrica en el Arco Seco. Aunque la calidad general cumple con normas COPANIT, actividades antropogénicas están permeando los acuíferos subterráneos.
UTP: contaminantes y hallazgos en la subcuenca de Guararé
La investigación, centrada en análisis físico-químicos, identificó una "contaminación difusa" originada por la agricultura, la porcinocultura y la ganadería. Morales destacó el hallazgo de restos de hidrocarburos en un pozo utilizado para cultivos de maíz, vinculando este impacto al uso de maquinaria pesada.
"Afecta la contaminación de las aguas subterráneas aunque no lo creamos", señaló la experta, subrayando la interconexión entre los ríos y los pozos: en algunas zonas el río abastece al acuífero, y en otras, es el agua subterránea la que mantiene el flujo del río, creando un ciclo de riesgo si hay vertidos químicos.
El desafío de los pozos ilegales y la educación
Uno de los mayores obstáculos para la gestión del agua en Azuero y Coclé es la falta de un censo real de perforaciones. Si bien existen registros en el IDAAN y el MINSA, la gran cantidad de pozos privados impide conocer la cifra exacta de disponibilidad hídrica.
Ante esta incertidumbre, la UTP impulsa un nuevo proyecto en las cuencas de los ríos Guararé y Honda para medir el impacto humano. Morales enfatizó que la solución no es solo técnica, sino educativa es urgente capacitar a agricultores y ganaderos que operan de forma empírica para prevenir desastres ambientales.