La Autoridad Marítima de Panamá (AMP) informó que evalúa técnicamente las rutas propuestas para la instalación de nuevos cables submarinos y verifica su compatibilidad con otras actividades marítimas. Asimismo, la institución supervisa las operaciones de tendido, actualiza la cartografía náutica y coordina acciones para proteger la infraestructura existente.
“El crecimiento de esta red continúa. A inicios de 2026 llegó a Panamá el sistema TAM-1, un cable submarino de aproximadamente 7,000 kilómetros y capacidad de hasta 650 terabits por segundo (Tbps) que conectará al país con Estados Unidos, Centroamérica y el Caribe. Además, Panamá será punto de aterrizaje del futuro sistema MANTA, un nuevo proyecto que enlazará al país con Estados Unidos, México y Colombia, fortaleciendo aún más su papel como puente digital del continente”, detalla la AMP.
Un reto permanente es la protección de esta infraestructura crítica. Para reducir riesgos, la AMP mantiene mecanismos de evaluación técnica, coordinación interinstitucional y resguardo de las zonas donde operan los tendidos.
Aunque las concesiones administrativas para la instalación de estos sistemas son otorgadas por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), la AMP garantiza que los proyectos cumplan con los criterios de seguridad en la navegación y la protección del espacio marítimo nacional.
La creciente demanda mundial de capacidad para el intercambio de datos refuerza el rol regulador de la institución. En ese sentido, estimaciones de la firma especializada TeleGeography señalan que la inversión global en nuevos cables submarinos superará los 16 000 millones de dólares entre 2026 y 2029, impulsada por la expansión de servicios en la nube, inteligencia artificial y centros de datos.




