El Comerciante Abdul Waked presentó una demanda contra el Banco Nacional de Panamá (BANCONAL), la cual fue admitida por la Sala Tercera de la Corte Suprema de justicia; la razón es por la venta de un centro comercial de la Localidad, donde la entidad bancaria sirvió como fiduciario.
Por tal motivo el demandante reclama $1,268 millones de dólares como compensación alegando que ha sufrido "daños y perjuicios, daño emergente, daño moral e intereses causados". Siendo este monto es mayor al capital total del Banco Nacional de Panamá.
Banco Nacional de Panamá responde ante demanda
El BANCONAL emitió un comunicado sobre el proceso judicial contra esta entidad bancaria resaltando que "el caso en mención no tiene ningún fundamento jurídico, ya que el Banco simplemente actuó como fiduciario conforme a las instrucciones recibidas por los fideicomitentes para el cumplimiento de obligaciones crediticias con los 10 bancos acreedores, limitándose a ejecutar las instrucciones establecidas en el contrato suscrito voluntariamente por las partes".
Por tal motivo, continúa señalando la misiva que todos los cliente de la Institución concurren de manera voluntaria en busca de los productos y servicios, pues la entidad indica que "garantiza una atención íntegra, honesta y profesional".
Mientras tanto, la institución aclara que "se trata únicamente de la admisión de la demanda, y al ser esta la primera fase de todo el proceso no representa un condena en su contra".
Defensa del BANCONAL a cargo del Procurador de la Administración
En el comunicado a la nación, el Banco Nacional, resalta que cuenta con una estrategia de defensa cargo del Procurador de la Administración en su calidad de abogado de Estado, mencionando que como institución bancaria "confía en su defensa integral".
El Banco Nacional subraya que es imposible que quede en la quiebra pues, recalca que al ser una entidad del Estado creada por Ley, su insolvencia es jurídicamente inviable. No obstante, detalla que un proceso como el que se debate puede tener un impacto significativo y causar un daño muy grave al Estado.




