La embajadora de los Estados Unidos en Panamá, Mari Carmen Aponte, destacó la solidez de los vínculos entre ambas naciones, subrayando que la relación supera cualquier administración y se ha construido a lo largo de más de 100 años. Durante una entrevista, Aponte expresó que la conexión entre Estados Unidos y Panamá está basada en lazos familiares, económicos, de amistad y cooperación estratégica, afirmando que esta "no va a terminar" y, al contrario, "va a seguir creciendo".
Un legado de colaboración y amistad
Aponte resaltó que su sucesor podrá reconocer el profundo lazo que une a los dos países, describiendo a Panamá como un aliado indispensable para Estados Unidos. "Cuando venga el nuevo embajador, él va a poder ver lo que yo he visto y lo que he aprendido de los panameños", señaló, haciendo énfasis en la capacidad de ambos países para fortalecerse mutuamente.
En cuanto a los desafíos futuros, la embajadora reconoció la importancia de temas clave como seguridad, inmigración, comercio y educación. Según Aponte, estos pilares son fundamentales para la relación bilateral y no pueden deshacerse fácilmente, sino que continuarán desarrollándose.
China y el Canal de Panamá
Respecto a la influencia de otros actores internacionales, Aponte abordó el interés de China como segundo mayor usuario del Canal de Panamá. Sin embargo, enfatizó que la relación entre Estados Unidos y Panamá es más profunda y sólida en comparación. "La relación de la República Popular China palidece cuando se compara con la que tienen Panamá y Estados Unidos", expresó, destacando que ambas naciones están atentas a proteger sus intereses conjuntos en el Canal.
Aponte también mencionó que tanto Panamá como Estados Unidos respetan y se regirán por los Tratados Torrijos-Carter, los cuales establecen las bases legales para la administración del Canal de Panamá. "Mientras no haya cambios en la ley, esos tratados serán los que rijan la relación", afirmó.
Un legado personal
En sus palabras finales, Mari Carmen Aponte compartió su experiencia durante los dos años que ha ejercido como embajadora en Panamá. "Me llevo un recuerdo maravilloso y una versión de mí misma enriquecida por los panameños, quienes han sido una gran fuente de sabiduría para mí", expresó con gratitud.
El legado de la embajadora Aponte refleja una relación histórica que, como ella misma destacó, está destinada a profundizarse aún más con el tiempo, asegurando beneficios mutuos para ambos países.




