El Ministerio de Salud (MINSA) continúa implementando iniciativas para mejorar el diagnóstico temprano y el tratamiento oportuno de la tuberculosis, con el objetivo de reducir la incidencia y mortalidad de esta enfermedad en Panamá.
Edwin Aizpurúa, jefe de la Sección para el Control de la Tuberculosis del Minsa, indicó que el Programa Nacional de Tuberculosis se ha desplegado a todas las regiones de salud, evaluando la atención, seguimiento de pacientes y detección de casos, en línea con los objetivos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que busca poner fin a la epidemia mundial para 2035.
MINSA amplía pruebas y tratamientos gratuitos para tuberculosis
Las regiones con mayor número de casos son la Metropolitana (243), Bocas del Toro (158) y Panamá Oeste (143). Bocas del Toro destaca por tener la tasa de incidencia más alta, con 77.03 por cada 100 mil habitantes, y el mayor número de defunciones, con 22 reportadas.
Para reforzar la detección temprana, el Minsa triplicó la capacidad diagnóstica del país, aumentando el número de pruebas moleculares de 3,500 a más de 9,000, incluyendo a pacientes sin factores de riesgo.
El Minsa enfatiza la importancia de completar el tratamiento, ya que abandonarlo puede desmejorar la salud, favorecer la aparición de tuberculosis multirresistente y aumentar el riesgo de propagación de la enfermedad.
Esquema de tratamiento
Actualmente, Panamá cuenta con tratamientos gratuitos y efectivos, como el esquema estándar de seis meses (rifampicina, isoniacida, etambutol y pirazinamida) y un esquema abreviado de cuatro meses, que combina rifapentina, moxifloxacino, isoniacida y pirazinamida en la fase inicial, seguido de rifapentina, isoniacida y moxifloxacino en la fase de continuación.
La tuberculosis, causada por la bacteria Mycobacterium tuberculosis, se transmite por partículas respiratorias y afecta principalmente a personas con factores de riesgo como desnutrición, VIH/SIDA, tabaquismo y enfermedades crónicas. Sus síntomas más comunes incluyen tos persistente, dolor en el pecho, tos con sangre, pérdida de peso, fiebre y sudores nocturnos, aunque en etapas iniciales puede no presentar señales claras.