En una serie de publicaciones en la red social Twitter, el vicepresidente de la República de Panamá, José Gabriel Carrizo, reaccionó a escritos que circulan en redes sociales y servicios de mensajería con señalamientos hacia él y su familia de que podrían estar vinculados al caso de vacunación clandestina contra covid-19 en un edificio ubicado en Coco del Mar, expresando que es "intolerable" estos "ataques".
Advirtió que se reserva el derecho de proceder legalmente contra los autores materiales o promotores de estos señalamientos.
“Continuaré cumpliendo con mis responsabilidades al servicio del país, de las cuales puedo rendir cuentas puntuales”, agregó el vicepresidente José Gabriel Carrizo.
Más temprano, la ministra consejera para asuntos de Salud, Eyra Ruiz también salió al paso de los cuestionamientos y negó tener una relación de amistad con Denisse Vega, quien está vinculada con la supuesta vacunación clandestina.
Ayer, personal del Ministerio Público (MP) y la Dirección de Investigación Judicial (DIJ) realizaron un allanamiento en el edificio Coco del Mar, donde se desarrolló la supuesta vacunación clandestina contra covid-19.
Funcionarios de la Fiscalía Anticorrupción también realizaron una diligencia en las instalaciones del laboratorio clínico Vidatec ubicado en Calle 64 San Francisco.
Estas diligencias se desarrollaron luego de que el ministro de Salud, Luis Francisco Sucre presentó una denuncia penal ante la Procuraduría General de la Nación para que se investigue este hecho.
La irregularidad fue denunciada por la periodista Flor Mizrachi, quien reveló en el diario La Prensa y en entrevista ofrecida a Telemetro Reporta, sobre la realización de la jornada de vacunación contra COVID-19 clandestina este lunes en el edificio ubicado en Coco del Mar.
Mizrachi tuvo testimonios de que se estaba utilizando dosis de Pfizer y durante el tiempo que estuvo en el lugar fueron vacunadas al menos 17 personas que eran visiblemente menores de 50 años.