CARACAS (AFP). Su voz grabada, resonante, y su rostro en pancartas acompañan siempre al candidato oficialista Nicolás Maduro en sus mítines. Aunque Hugo Chávez murió hace más de un mes, este domingo encarará simbólicamente sus últimos comicios en Venezuela, dominados por evocaciones y tributos a su legado.
La disputa electoral será entre Maduro, presidente encargado, y el líder opositor Henrique Capriles, pero " ésta ha sido una campaña en la que Chávez también está como candidato del oficialismo ", dice a la AFP el politólogo y escritor Manuel Felipe Sierra.
En los mítines de Maduro, la voz de Chávez se escucha en altoparlantes cantando 'Patria querida', el himno nacional o expresando su última voluntad política pocos meses antes de morir de un cáncer: "Ustedes elijan a Nicolás Maduro como presidente de la República Bolivariana de Venezuela, yo se lo pido desde mi corazón", exclamó en diciembre, casi la última vez que los venezolanos lo escucharon.
Desde antes de que arrancara la campaña el 2 de abril, las multitudes que han acompañado a Maduro se conmueven hasta las lágrimas cada vez que escuchan o ven en videos a Chávez, cuya imagen también permanece estampada en las paredes de las calles de Caracas y se difunde constantemente en el canal oficial VTV.
Todos esos recursos " sirven para mantener la adherencia mística a Chávez y elevar la moral en las filas chavistas " para que salgan a votar por su heredero, explica Sierra, destacando que era "obvio" el uso de la figura del líder carismático por la cercanía de su muerte y porque es " la gran figura del chavismo ".
Esta estrategia " procura mantenerlo en la memoria de los electores y por esa vía afirmar, afincar en ellos el mandato que el presidente dejó en su última alocución de diciembre ", coincidió a su vez el politólogo John Magdaleno, director de la firma de consultores Polity.
El fallecido gobernante, que llegó al poder en 1999, también inspira las arengas en las concentraciones oficialistas: "¡Chávez por siempre, Maduro presidente!" o "¡Chávez, te lo juro, mi voto es pa' Maduro!", gritan los asistentes.
Así, " en términos simbólicos ésta es la última elección de Chávez. Independientemente de lo que ocurra, el país pasa una página, un nuevo escenario donde Chávez seguirá siendo una figura clave del chavismo pero la política nacional, gane Maduro o Capriles, será distinta ", acota Sierra autor de varios libros sobre la realidad política venezolana como "Los Hilos del Poder".
" Ahora en la práctica real el candidato es Maduro, pero simbólicamente ¿a qué candidato se apela, qué figura está presente, a qué referente se recurre con bastante repetición? A Chávez ", indica Magdaleno.
Ante tan intensa inclusión de Chávez en la contienda, Capriles, por segunda vez candidato de la coalición opositora MUD tras perder en las presidenciales de octubre ante Chávez, fustigó al oficialismo por usar la figura del fallecido mandatario para apuntalar la candidatura de Maduro.
Desestimando los señalamientos, el presidente interino, cargo que asumió tras la muerte del gobernante, lamentó no haber nombrado " un millón de veces " en sus discursos a su mentor, a quien acompañó en su proyecto político desde los noventa, y se proclamó "hijo y apóstol de Chávez".
Canciller durante seis años, exsindicalista del metro de Caracas y exchófer de autobús, Maduro carece del carisma que al fallecido mandatario le permitió cultivar millones de seguidores.
Esa popularidad fue una de las claves para lograr victorias fundamentales para construir su 'socialismo bolivariano' en más de una decena de elecciones a las que acudieron los venezolanos durante los 14 años que gobernó.
El politólogo Farith Fraija sostiene que "fundamentalmente el impacto que se busca y ha logrado la campaña oficialista es que se comprenda que Maduro es la garantía de poder continuar y profundizar el proceso bolivariano" iniciado por Chávez.
"El valor de la lealtad del militante comprometido en este proceso electoral cobra muchísima significación porque es la lealtad con un legado", añadió este analista, profesor del Instituto de Altos Estudios de Control Fiscal y Auditorías del Estado.
Según Sierra, la campaña de Maduro también requiere afincarse en la lealtad que despierta Chávez en sus seguidores, porque "nunca ha sido candidato presidencial, mientras Capriles está siéndolo por segunda vez".
Además, "Maduro no ha sido electo en elecciones populares" a cargos ejecutivos (fue electo dos veces diputado en 2000 y 2005), "mientras Capriles ha sido electo y reelecto como alcalde y como gobernador" del estado Miranda (norte), añade.
En futuras elecciones "se recurrirá a Chávez como un símbolo muy relevante, como un ícono de la revolución en América Latina, será reivindicado por sectores de izquierda, pero el tiempo se encargará de dimensionar y ajustar la verdadera significación del presidente Chávez y su lugar en contiendas electorales", concluye Magdaleno.