Luego que una mujer es sometida a la mastectomía radical (operación quirúrgica para extirpar todo el seno, con el fin de prevenir o tratar el cáncer de seno), se habla de la reconstrucción mamaria, sobre todo para que la paciente se sienta un poco mejor después de verse sin seno y con la cicatriz.
Es una decisión difícil para muchas mujeres, algunas optan sólo por colocarse un relleno en el sostén pero no desean una prótesis mamaria; sin embargo, para las que sí lo eligen, existen varias opciones.
Los senos pueden reconstruirse usando implantes (solución salina o de silicona); también se puede usar tejido autógeno (de otras partes del cuerpo).
¿En qué momento puede realizarse la cirugía de reconstrucción? Puede hacerse al momento de la mastectomía o después de que las incisiones de la mastectomía hayan cicatrizado y la terapia del cáncer de seno se haya completado.
Ahora bien, en una etapa final de la reconstrucción del seno, se puede volver a crear un pezón y una aréola en el seno reconstruido, si no se conservaron durante la mastectomía.
El shock que origina la cicatriz de la mastectomía radical, es bastante fuerte y la reconstrucción mamaria es una manera de aliviar esos sentimientos que se generan luego de verse frente al espejo y darse cuenta que el seno ya no está; aunque parezca mentira, hay muchas mujeres que deciden quedarse así y enfrentar la cicatriz como una marca de guerra, de lucha, por todo lo difícil del proceso.
FUENTE: Marilyn Cejas de Miranda