El vaginismo consiste en la reacción automática y muchas veces involuntaria del cuerpo ante el temor de alguno o todo tipo de penetración vaginal.
Este problema, además de encontrarlo en el momento de practicar sexo, podemos encontrarlo al usar tampones, la copa menstrual o exámenes ginecológicos.
El dolor sexual femenino tiene un impacto negativo significativo en la salud, la autoestima, las relaciones, la calidad de vida y la productividad laboral de la mujer.
Las causas que provocan vaginismo pueden ser: psicológicas traumáticas, sociales, anatómicas, infecciosas, hormonales, inflamatorias, neoplásicas y neurológicas.
El tratamiento del VAGINISMO debe ser multidisciplinar e integrativo, trabajando mano a mano, ginecólogos expertos con sexólogos.
Entre los tratamientos ginecológicos destaca el uso de la toxina botulínica, conocida por su nombre comercial, Bótox. La toxina botulínica bloquea la liberación de la acetilcolina en la unión neuromuscular causando una parálisis fláccida temporal del músculo, durante unos 6 meses, lo que nos permite elaborar un programa personalizado para las pacientes con el objetivo de mantener relaciones con penetración sin dolor y satisfactorias.