El Mundial 2026 no solo reunirá a millones de aficionados en torno al fútbol, sino que también implicará mayores exigencias en la capacidad de las redes de conectividad en la región. En un contexto donde el entretenimiento deportivo está cada vez más ligado al entorno digital, la experiencia de los fanáticos depende de la calidad, velocidad y estabilidad de las conexiones.
En este escenario, el 5G tiene un rol relevante para atender la alta demanda de datos que generan los eventos deportivos de gran escala. De acuerdo con Ericsson, el despliegue de redes de nueva generación permite gestionar millones de conexiones simultáneas en estadios, aeropuertos y zonas de alta afluencia, apoyando a los operadores en la entrega de experiencias digitales de alto desempeño.
El reporte de Ericsson ConsumerLab, Winning in the Market with Differentiated Connectivity Offerings (2026), destaca que los proveedores de servicios pueden aumentar la lealtad y monetizar la red al ofrecer niveles de desempeño diferenciados, superando el modelo tradicional de “mejor esfuerzo”. Basado en una encuesta a más de 43,000 usuarios, el estudio indica que el 60 % de los usuarios de smartphones está dispuesto a pagar por un incremento de conectividad y que más del 40 % identifica momentos clave —como eventos deportivos— en los que valora especialmente un rendimiento de red superior. Dentro de este grupo, la mitad afirma estar dispuesta a pagar una tarifa adicional instantánea, lo que representa una oportunidad de nuevos ingresos para los operadores.
Sin embargo, la experiencia del aficionado comienza mucho antes del silbato inicial y se extiende más allá de los estadios: para el torneo se estima que los fanáticos permanecerán entre 10 y 16 días en las ciudades sede, viajando en grupo, recorriendo la ciudad, utilizando aplicaciones de navegación y compartiendo sus vivencias en redes sociales. Todo esto incrementa la necesidad de contar con una cobertura 5G robusta a nivel urbano.
Hoy la conectividad ya no es un ‘nice to have’, es esencial desde el momento en que el aficionado recibe su boleto en el teléfono. La conectividad confiable es clave incluso para algo tan básico como entrar de forma ágil al estadio, y casi dos tercios del tráfico de datos en grandes eventos se genera fuera de los estadios: la demanda de conectividad está en cada calle y en cada punto de encuentro de la ciudad.
Dentro de los estadios, las exigencias son aún mayores. No solo los aficionados utilizan la red de manera intensiva; también los medios profesionales apoyan sus operaciones en 5G para cámaras, drones y transmisiones remotas que requieren grandes capacidades de subida de datos (uplink) y baja latencia. A ello se suman los usuarios más críticos: cuerpos de seguridad, fuerzas del orden y equipos médicos, que necesitan comunicaciones con prioridad y alta resiliencia.
“En eventos de esta magnitud, la prioridad número uno es la seguridad y el funcionamiento de servicios críticos. Tecnologías como el network slicing y la conectividad diferenciada permiten a los operadores asignar recursos específicos para comunicaciones de emergencia, sistemas de pago y servicios esenciales”, señala José Luis De la Vega, vicepresidente de Marketing y Comunicaciones de Ericsson para América Latina Norte y el Caribe. “No se trata de prometer velocidades específicas, sino de habilitar capacidades de red más inteligentes y flexibles que los operadores pueden utilizar para gestionar distintas necesidades de manera simultánea”.
La conectividad diferenciada, habilitada por 5G Standalone, puede ilustrarse como una autopista digital inteligente. En el pasado, con 4G, la red funcionaba como una gran vía con un solo carril lógico para todos los usuarios: cuando se producía un pico de tráfico —por ejemplo, durante la celebración de un gol, cuando miles de personas intentan subir videos al mismo tiempo— todos compartían el mismo “embotellamiento”.
Estas capacidades no significan una garantía de servicio individual, sino un conjunto de herramientas tecnológicas que los operadores pueden aprovechar para diseñar y ofrecer experiencias diferenciadas, gestionar prioridades y sacar mayor provecho de sus inversiones en infraestructura.
Cabe destacar que el consumo de datos en este tipo de eventos continúa en aumento. Como referencia, en un solo partido se han registrado picos superiores a los 2.3 TB de tráfico, lo que exige redes capaces de escalar rápidamente su capacidad. En Panamá, el Mundial 2026 se presenta como una oportunidad para continuar fortaleciendo la infraestructura de conectividad y acompañar la evolución de las redes móviles en la región.
La creciente demanda de datos asociada a eventos de alcance global refuerza la importancia de contar con redes cada vez más robustas, seguras y preparadas para experiencias digitales de alto tráfico. Tecnologías como 5G Standalone, el network slicing y la conectividad diferenciada permiten a los operadores responder mejor a estos retos y habilitar nuevos modelos de servicio.
SOBRE ERICSSON:
Las redes de alto rendimiento de Ericsson proporcionan conectividad para miles de millones de personas todos los días. Durante casi 150 años, hemos sido pioneros en la creación de tecnología para la comunicación. Ofrecemos soluciones de comunicación móvil y conectividad para proveedores de servicios y empresas. Junto con nuestros clientes y socios, hacemos realidad el mundo digital del mañana.






