EEUU TV -  20 de noviembre 2019 - 10:58hs

Emilia Clarke recibió presiones para desnudarse más a menudo en "Juego de tronos"

La actriz ha desvelado ahora que, si se negaba a mostrar su cuerpo desnudo frente a las cámaras por considerarlo innecesario, le hacían chantaje emocional asegurando que "decepcionaría a los fans"

El discurso de Emilia Clarke acerca de las escenas de desnudo que protagonizó en 'Juego de tronos' ha ido variando poco a poco desde que la serie de la HBO llegara a su fin. En un principio la actriz aseguró que muchas de esas secuencias, como la última de esa naturaleza que grabó para un episodio de la sexta temporada en el que emergía sin ropa de un edificio en llamas, la hicieron sentir poderosa y estaban más que justificadas, pero en su última entrevista también ha reconocido que recibió un sinfín de presiones en el set de rodaje para mostrar más a menudo su cuerpo.

"Esto sucedió hace mucho tiempo, que quede claro. Ahora las cosas han cambiado y yo soy mucho más consciente de lo que estoy dispuesta a hacer y con qué me siento cómoda. En el pasado he tenido peleas en el set de rodaje en las que me ha tocado decir: 'No, esta sábana no se moverá de aquí. Se queda tapándome'. Y me respondían que iba a decepcionar a los fans de la historia, así que no me quedaba más remedio que mandarles a la mi**da", ha explicado Emilia en la conversación que ha mantenido con Dax Shepard para su podcast 'Armchair Expert'.

La intérprete ha querido dejar muy claro que no considera que todas esas escenas resultaran innecesarias: de hecho, en su opinión las más brutales resultaron claves para mostrar los abusos a los que había sido sometido su personaje y conseguir que los espectadores se involucraran a fondo con su evolución. Sin embargo, sí le gustaría haber contado con una experiencia profesional mayor que le hubiera ayudado a establecer límites y a protegerse ante experiencias que le afectaron más de lo que se podía imaginar.

"No tenía ni idea de lo que estaba haciendo, nada de nada. Nunca había formado parte de un set de grabación como ese: solo había estado en dos películas anteriormente y de repente me encontré desnuda frente a un montón de personas... Así que me dije que cualquier cosa que estuviera sintiendo no era real y que me iría a llorar al baño y, al terminar, grabaría la escena y todo volvería a estar bien".

A día de hoy Emilia ha aprendido la importancia de incluir en sus contratos cláusulas que estipulen de antemano qué partes de su anatomía se verán en el montaje final en caso de que se desnude ante las cámaras y le estará eternamente agradecida a su compañero de reparto Jason Momoa -que dio vida a su marido en la ficción- por haberla cuidado en todo momento cuando ni siquiera sabía que lo necesitaba.

"Él se encargó de cuidarme cuando me encontraba en una situación en la que yo no era consciente de que alguien debería de estar preocupándose por mí y por cómo me sentía. Me di cuenta mucho más tarde de lo afortunada que había sido... Él era el primero en decir: '¿Puede traerle alguien una bata, por Dios? Está temblando'. Eso sucedía muy a menudo".