Los "oxy shots", un juego de palabras en inglés que se vendría a traducir como "chupitos de oxígeno", son la última y peligrosa moda en Mallorca y consisten en inhalar alcohol a través de un tubo por el módico precio de 5.77 dólares, práctica a la que el Govern balear ha puesto hoy freno cuestionando su salubridad.