WhatsApp implementará una nueva política que busca reducir el envío masivo de mensajes no solicitados, una medida que afectará tanto a usuarios como a empresas. La aplicación de mensajería, propiedad de Meta, comenzará a restringir la cantidad de mensajes que pueden enviarse cada mes a contactos con los que no se haya interactuado previamente.
La decisión responde al aumento de reportes por spam, un problema que ha generado constantes quejas entre los usuarios. Con esta actualización, WhatsApp busca equilibrar la libertad de comunicación con la protección de la privacidad y seguridad dentro de la plataforma.
Prueba inicial en varios países por WhatsApp
El cambio se aplicará inicialmente como parte de una prueba piloto en al menos doce países, según el medio especializado TechCrunch. Aunque Meta no ha revelado los territorios específicos ni el número exacto de mensajes permitidos, confirmó que los remitentes recibirán notificaciones cuando se acerquen al límite mensual establecido.
La empresa analizará los resultados del programa antes de definir un número definitivo y extender la medida a todos los usuarios a nivel global.
Enfocado en mensajes a contactos desconocidos
El nuevo límite afectará únicamente los mensajes enviados a destinatarios desconocidos, es decir, personas que no hayan iniciado previamente una conversación con el remitente.
En cambio, si el receptor responde al mensaje, la conversación pasará a considerarse activa y quedará exenta de la restricción.
De esta manera, WhatsApp busca reducir el volumen de mensajes promocionales o potencialmente maliciosos, sin afectar la comunicación habitual entre usuarios o negocios que utilizan la plataforma de forma legítima.
Transparencia y control
WhatsApp notificará a los usuarios cuando estén próximos a alcanzar su cuota mensual de envíos, con el fin de ofrecer mayor control y transparencia sobre su actividad.
Meta indicó que la medida es de carácter preventivo y forma parte de sus esfuerzos para mejorar la experiencia de los usuarios y protegerlos del spam y el fraude digital, especialmente en regiones donde la app se usa como herramienta comercial o de atención al cliente.




