Buenos Aires ( AFP ) El canciller argentino Héctor Timerman defendió este martes la política comercial de su país frente a críticas internas y de otras naciones, al señalar que Argentina fue uno de los más aumentó sus importaciones en todo el mundo en 2011 respecto de 2010.
"Argentina aumentó sus importaciones un 30% el año pasado respecto del anterior, contribuyendo a sostener la demanda global y ayudar a países a que salgan de su recesión", dijo Timerman en conferencia de prensa en la Cancillería.
Consultado sobre la posibilidad de que algun país haga un planteo contra la política comercial argentina ante la Organización Mundial de Comercio (OMC), respondió que no tiene noticias de que "ninguna nación haya presentado una demanda contra la Argentina en la OMC", y agregó que "si alguien lo hace Argentina se sentará a conversar como lo hizo siempre". "Cumplimos estrictamente con todas las leyes y normativas de la OMC", insistió.
Perú, Chile, Colombia y México evalúan demandar a Argentina ante la OMC por las trabas al ingreso de sus productos a ese mercado, según fuentes oficiales.
El gobierno de Cristina Kirchner impulsa una política de "defensa de la reindustrialización del país y de dar trabajo a las familias argentinas" contra quienes pregonan políticas de apertura "que en el pasado llevaron al fracaso", argumentó Timerman.
"La fortaleza de la economía argentina permite que las importaciones hayan aumentado 30% y seguimos teniendo un saldo comercial positivo", añadió.
Según datos oficiales, la balanza comercial argentina cerró 2011 con un superávit de 10.347 millones de dólares, lo que implicó una caída de 11% con respecto al año anterior.
Argentina importó hidrocarburos por más de 9.000 millones de dólares en 2011 y depende del superávit comercial como fuente de divisas ante la falta de acceso al crédito en los mercados internacionales tras una moratoria de deuda en 2001. Por ello intenta reducir el monto de las importaciones que crecieron 31% en 2011, al alcanzar 73.922 millones de dólares.
Algunas de las medidas adoptadas por el gobierno de Cristina Kirchner han generado roces con sus socios del Mercosur, Brasil, Uruguay y Paraguay y protestas de cámaras empresariales.
FUENTE: Agencia AFP