ATENAS (AFP). El primer ministro griego, Antonis Samaras, lanza esta semana una ardua batalla diplomática para obtener de la zona euro una flexibilización de la cura de austeridad impuesta a su país por sus acreedores.
Desde el miércoles, Samaras tomará el pulso de la zona euro entrevistándose con el jefe de filas del Eurogrupo, el luxemburgués Jean-Claude Juncker, que llegará a Atenas después de que lo hiciera en julio el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso.
El viernes, Samaras --que asumió el cargo en junio tras las legislativas griegas-- se entrevistará en Berlín con la canciller alemana, Angela Merkel, y el sábado lo hará en París con el presidente francés François Hollande.
Francia parece más flexible ante las demandas de Grecia de aliviar su cura de austeridad. En cambio, Berlín tiene una posición más dura, según los analistas.
El objetivo del primer ministro conservador es claro: demostrar a sus socios europeos que Grecia está determinada a llevar a cabo el ajuste presupuestario exigido por la Unión Europea y el FMI, y obtener al mismo tiempo una prórroga de dos años, hasta 2016, para alcanzar el equilibrio presupuestario, en principio previsto para 2014.
Para ello, Samaras, acompañado por su ministro de Finanzas Yannis Sturnaras, presentará a los socios europeos las "grandes líneas" de las nuevas medidas de ahorro, de 11.500 millones de euros para 2013 y 2014.
Según el ministro de Finanzas, este programa de ahorro, que incluye más recortes en las jubilaciones y la supresión de empleos públicos, está prácticamente cerrado.
Las medidas serán debatidas a principios de septiembre con la troika de acreedores (Unión Europea, Banco Central Europeo, Fondo Monetario Internacional) para obtener 31.500 millones de euros en préstamos a Atenas, congelados desde hace meses.
El terreno sería entonces propicio para que Grecia plantee oficialmente, en principio durante la cumbre europea de octubre, su solicitud de prórroga. De momento, Samaras prefiere no tratar de forma preliminar este asunto.
En una entrevista este lunes a la radio Deutschlandfunk, el secretario de Estado alemán de Finanzas, Steffen Kampeter, confirmó que no se espera esta semana ninguna "decisión bilateral" al respecto.
Cuando llegue el momento, Samaras podría aludir a la devastadora espiral depresiva que sufre la economía griega, e invocar el hecho de que una prórroga está explícitamente prevista, en el acuerdo suscrito por Atenas y sus acreedores, "en caso de recesión significativamente más profunda de lo esperado".
Atenas prevé para 2012 --quinto año consecutivo de recesión-- una caída del PIB del 7%, mucho más que el 4,5% anticipado.
Para los griegos, demasiado rigor puede matar la economía del país.
Pero este argumento puede servir también a quienes consideran que la economía griega se ha convertido en un pozo sin fondo, en el que el euro corre el riesgo de ahogarse.
Por otro lado, Jörg Asmussen, miembro del directorio del BCE, afirmó este lunes que una eventual salida de Grecia de la zona euro sería "manejable", aunque "muy costosa",
"Una salida de Grecia sería manejable", pero "estaría acompañada por una pérdida de crecimiento y el aumento del desempleo, y sería muy costosa". En Grecia, en toda Europa y también en Alemania", estimó Asmussen en una entrevista divulgada por el diario alemán Frankfurter Rundschau.
FUENTE: Agencia AFP