La batalla legal que Britney Spears ha iniciado para poner punto final a la tutela a la que vive sometida desde hace más de una década sigue complicándose.
Ahora ha salido a la luz que la princesa del pop llamó al 911 la noche anterior a su testimonio para ponerse en contacto con las autoridades y denunciar que estaba siendo víctima de abusos en el marco de su tutela legal, según afirma el periódico The New Yorker.
Al parecer, esa llamada causó un verdadero ataque de pánico generalizado entre el equipo de asesores y abogados que la rodean y que ella no ha elegido personalmente.
Este mismo artículo incluye unas declaraciones de la madre de Britney, Lynne, en las que esta última reconoce no saber qué es lo mejor para su famosa hija: "Tengo sentimientos encontrados acerca de todo esto. No sé qué pensar... Conlleva un montón de preocupación, un montón de dolor", le confesó a los periodistas para añadir que ella se encuentra "bien" dentro de lo posible.
La conversación tuvo lugar el pasado mes de junio y llama la atención que Lynne se disculpara de antemano por si colgaba el teléfono sin previo aviso alegando que no le quedaría más remedio que hacerlo si algún familiar entraba de pronto en la habitación donde se encontraba.
FUENTE: RSS