La época en que Courtney Love abandonaba las fiestas de la industria musical tambaleándose han quedado definitivamente atrás. Este miércoles la cantante reapareció en público luciendo un aspecto radiante para recoger el galardón ICON en reconocimiento a su trayectoria profesional en la entrega de los premios anuales que concede la revista especializada NME.
Tras subirse al escenario del O2 Academy en Brixton (Londres), la artista de 55 años reconoció que no había escrito ningún discurso y quiso aprovechar ese momento para celebrar otro gran logro personal: no haber consumido alcohol u otras sustancias en más de un año.
"Lo siento mucho, no quería faltaros al respeto ni nada por el estilo, pero no he preparado nada. Esta mañana me he despertado sabiendo que tendría el honor de recoger este trofeo en la capital de este maravilloso país, y me parece increíble", afirmó ante todos los presentes. "Aquí fue donde leí por primera vez un número de NME en, no sé... creo que era 1981, en el maldito Liverpool, y el otro día leí en esa misma revista que había perdido la virginidad mientras sonaba de fondo 'Isolation' de Joy Division. Me parece una locura... y hoy también cumplo 18 meses sobria; es algo que todavía me cuesta creer, pero es maravilloso. Muchísimas gracias a todos, me siento muy afortunada".
La estrella del rock apareció en la fiesta enfundada en un ajustado vestido adornado con aplicaciones de flores y transparencias que le favorecía enormemente y haciendo gala de un estado de ánimo inmejorable.