El enclave ruso de Kaliningrado, encajado entre Polonia y Lituania, dos países de la OTAN, quiere romper su aislamiento con el Mundial de 2018, ya que acogerá cuatro partidos y, con seguridad, a un equipo latino.
FUENTE: EFE
El enclave ruso de Kaliningrado, encajado entre Polonia y Lituania, dos países de la OTAN, quiere romper su aislamiento con el Mundial de 2018, ya que acogerá cuatro partidos y, con seguridad, a un equipo latino.
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