BOGOTA (AP). El presidente Juan Manuel Santos instó el martes a un general en retiro, que fue jefe de seguridad de su predecesor Alvaro Uribe, a que se presente ante las autoridades estadounidenses que lo acusan por narcotráfico.
"La información que tengo es que las autoridades norteamericanas lo están requiriendo y sería muy importante que el general (Mauricio) Santoyo fuera y respondiera ante la justicia norteamericana por sus actos", dijo Santos a los periodistas desde la ciudad mexicana de Los Cabos, donde participa en el encuentro anual del Grupo de los 20 (G-20).
El caso ha ganado la atención no sólo por tratarse de un oficial, sino por el cargo que ocupó en el gobierno de Uribe (2002-2010), cuando fue por cuatro años hasta el 2006 jefe de seguridad del ahora ex mandatario.
Uribe niega haber conocido cualquier posible ilegalidad cometida por el oficial, aunque críticos del ex presidente consideran que es poco probable que desconociera las sospechas sobre presuntas ilegalidades cometidas por el general, ahora en retiro de la Policía y cuyo paradero se desconoce.
"Jamás escuché el más mínimo comentario en su contra", enfatizó en entrevista con la emisora local La W el martes . "A mí nadie me habló mal de Santoyo, todo el mundo hablaba bien de él". El ex gobernante afirmó que nunca escuchó rumores de que el oficial tuviera nexos con la delincuencia.
Advirtió, sin embargo, que al final de su gobierno, y cuando Santoyo estaba tramitando su retiro del servicio activo, un informe de la propia Policía le alertó de que un testigo en Estados Unidos estaba sindicando al general de nexos con la mafia.
Agregó que en Estados Unidos nunca fue alertado de eventuales sindicaciones contra Santoyo.
"Nunca, pero nunca, me preguntaron en el Congreso de los Estados Unidos por el general Santoyo", enfatizó.
De acuerdo con una acusación formal de un jurado investigador de una corte federal de la ciudad de Alexandria, en el estado de Virginia, Santoyo habría recibido sobornos a cambio de dar información de inteligencia a las principales bandas del narcotráfico en Colombia sobre las indagaciones de autoridades estadounidenses, británicas y colombianas.
Según las autoridades estadounidenses, Santoyo se habría aliado con la llamada "Oficina de Envigado", una organización criminal dedicada al narcotráfico y al sicariato cerca a la ciudad de Medellín, capital del departamento de Antioquia y a unos 250 kilómetros al noroeste de Bogotá.
La "Oficina de Envigado" surgió en la época del narcotraficante y fundador del cartel de Medellín, Pablo Escobar, quien fue abatido por la Policía en esa ciudad en diciembre de 1993.
El ex jefe de seguridad de Uribe ha sido señalado de entregar a las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) o el paraguas que agrupó a bandas paramilitares, información sobre las operaciones que las autoridades estadounidenses, británicas y colombianas iban a realizar en su contra.
También habría facilitado que policías corruptos dieran apoyo a los paramilitares.
Además, ha sido señalado de haber entregado información de inteligencia recolectada por el gobierno que fue usada por esas bandas para identificar personas que luego fueron asesinadas.
La Fiscalía colombiana le dijo a la AP el lunes que contra Santoyo aún no hay una orden de captura con fines de extradición.
"Serví a Colombia por más de treinta años como oficial en la Policía Nacional y tengo la tranquilidad de poder responder cualquier inquietud sobre mi proceder", dijo el oficial retirado en un comunicado divulgado en la prensa local. "Siempre he estado y estaré a disposición de las autoridades pertinentes para aclarar cualquier sindicación que se me haga", agregó.
En 2001, Santoyo resultó salpicado en versiones de prensa por un escándalo de interceptaciones telefónicas ilegales a miembros de organizaciones de derechos humanos en la ciudad de Medellín, capital del departamento de Antioquia, al noroeste de Bogotá.
La Procuraduría General, que en Colombia investiga disciplinariamente a los funcionarios públicos, comenzó a investigar el caso y en octubre del 2003 sancionó en primera instancia y luego ratificó en noviembre del 2004 la destitución a Santoyo por su presunta responsabilidad en las escuchas ilícitas desde la Policía en Medellín.
Pese a la decisión de la Procuraduría, Uribe dejó a Santoyo en el cargo de jefe de seguridad con el argumento de que aún tenía en desarrollo un recurso o demanda contra su destitución.
El fallo de destitución de la Procuraduría entonces quedó sin peso jurídico por una decisión del Consejo de Estado --una de las cuatro altas cortes de Colombia--, que en abril de 2006 le dio la razón a Santoyo en su apelación de que la sanción en su contra no le fue notificada oportuna y debidamente como disponen las leyes aquí.
Con el fallo del Consejo de Estado a su favor, Santoyo consiguió ser ascendido a general, en una promoción de grado que como cualquier otra debe ser aprobada por el Ministerio de Defensa y el Congreso.
Congresistas en aquel entonces, como Marta Lucía Ramírez y quien previamente había sido ministra de Defensa de Uribe del 2002 al 2003, han dicho que dieron el visto bueno legislativo a la promoción de Santoyo porque sus superiores de la policía lo recomendaron.
Uribe reiteró al respecto que no intercedió ni ante el Congreso ni ante el Ministerio de Defensa para impulsar el ascenso de Santoyo de coronel a brigadier general.
"Jamás le pedí yo... ni intercedí ante el Ministerio de Defensa sobre los ascensos ni tampoco ante el Congreso, no solamente en el caso del general Santoyo sino en general", aseguró el ex gobernante, en respuesta a señalamientos de sus adversarios.
FUENTE: Agencia AP