ESTAMBUL (AFP). Una persona murió y varias resultaron heridas por la explosión de una bomba activada por un kamikaze frente a una comisaría en los suburbios de Estambul, informó el canal NTV y la agencia Anatolia.
Según el jefe de la policía de Estambul, Hüseyin Capkin, un kamikaze, "un hombre de 25 años", hizo estallar poco después de las 11H00 (08H00 GMT) una carga explosiva que cargaba luego de lanzar granadas contra los policías de guardia delante de la comisaría del barrio de Sultangazi, un bastión de los separatistas kurdos y de la extrema izquierda, en el lado europeo de la ciudad turca.
Un policía que se encontraba en la entrada del complejo murió y cuatro más, así como tres civiles, resultaron heridos, precisó Capkin a los periodistas que fueron hasta el lugar del ataque.
El uniformado se rehusó a incriminar en lo inmediato a los separatistas kurdos del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).
Los heridos fueron llevados a un hospital cercano al lugar de la explosión, desde el que se hizo llamados a la población para donar sangre, constató un periodista de la AFP.
El ataque no fue reivindicado inmediatamente y se produce en un contexto en que desde mediados de año se intensifican los combates entre fuerzas de la seguridad y rebeldes kurdos del PKK en la región de Anatolia, el sureste, poblada en su mayoría por kurdos.
El gobierno de Ankara lanzó la semana pasada una importante ofensiva, que incluye a miles de soldados respaldados por aviones de combate F16, en las zonas montañosas de la provincia de Sirnak, vecina de Irak, y los bombardeos de la aviación llegaron hasta posiciones kurdas en territorio iraquí.
El Estado Mayor turco afirmó el lunes que 25 rebeldes kurdos murieron en estos ataques aéreos. Un balance establecido por fuentes militares turcas y citado por el canal NTV estableció en 461, de los cuales 88 soldados turcos, la cantidad de muertos desde que comenzó el año en estos combates.
El PKK, que numerosos países consideran como una organización terrorista, ha recurrido a menudo a atentados suicida en las grandes ciudades turcas.
El mes pasado, un atentado con bomba en un puesto policial en Gaziaentep (sureste) costó la vida a diez personas entre las cuales había niños. El PKK rechazó toda responsabilidad en el hecho.
En mayo, un policía murió así como dos miembros del PKK en un atentado contra una comisaría en la ciudad de Kayseri (centro).
FUENTE: Agencia AFP