Río de Janeiro, ( EFE ). Los indios que se resistían a abandonar un antiguo museo dedicado a su cultura en Río de Janeiro fueron desalojados a la fuerza por la policía para permitir la ejecución en el lugar de obras relacionadas con el Mundial de fútbol de 2014.
Unos 200 integrantes del Batallón de Choque de la Policía Militarizada de Río de Janeiro tomaron este viernes la sede donde funcionó hasta 1978 el Museo del Indio, en medio de protestas de decenas de manifestantes que se enfrentaron en una batalla campal con las fuerzas del orden.
Pese a que la policía controló rápidamente a los cerca de 40 indios atrincherados que se resistían a la orden judicial de desalojo, hubo forcejeos con los de manifestantes que los apoyaban en la parte de afuera, y los agentes tuvieron que usar gases lacrimógenos para restaurar el orden.
Dos participantes en los desórdenes fueron detenidos momentáneamente, mientras que un indio y un periodista con lesiones leves precisaron de atención médica.
La sede en disputa, un palacete construido en 1850 que albergó el Museo del Indio entre 1910 y 1978, es vecino al estadio Maracaná, el templo del fútbol brasileño que está en remodelación para servir como escenario del Mundial que Brasil organizará el próximo año.
Luego de que el Gobierno regional trasladara el acervo del Museo del Indio a otra sede, la edificación permaneció abandonada por casi tres décadas y en 2006 fue ocupada por indios de diferentes etnias que la usaban para alojarse en sus visitas a la ciudad.
La disputa por el antiguo museo comenzó cuando el Gobierno regional anunció que demolería esa edificación para ampliar el estacionamiento del estadio como parte de las obras de reforma a las que ha sido sometido el Maracaná para el Mundial de 2014 y su posterior privatización.
El anuncio generó protestas de los indios, que consideran la edificación un patrimonio de su cultura, y a su causa se sumaron estudiantes, partidos de izquierda, miembros de organizaciones de derechos humanos, sindicatos y militantes de movimientos sociales.
La rápida movilización de estos grupos impidió que la policía ejecutara una primera orden de desalojo a finales del año pasado, cuando también se registraron enfrentamientos entre agentes y manifestantes, y obligó a la gobernación de Río de Janeiro a modificar sus planes y a garantizar la preservación del predio.
El Gobierno regional decidió entonces convertir el palacete en la sede de un museo olímpico para reforzar el ambiente de parque deportivo en todo el entorno del Maracaná y de cara a los Juegos Olímpicos que Río de Janeiro organizará en 2016.
Sin embargo, las autoridades condicionaron la preservación de la estructura a que los indios se trasladasen a otro lugar en donde se les construiría un nuevo centro cultural, para lo cual ofrecieron tres terrenos en la zona oeste de Río, opciones que fueron rechazadas por los afectados por estar lejos del centro de la ciudad.
Ante eso, las autoridades pidieron a la justicia que ordenara el desalojo, cuyos plazos no fueron acatados por los indios, motivo por el cual la policía tomó hoy la edificación después de un último intento de negociación.
"Conseguimos que los más ancianos, los niños y gran parte de los adultos saliese pacíficamente del edificio y aún esperábamos la respuesta del resto de los ocupantes cuando los agentes recibieron la orden para el desalojo", afirmó el defensor público Daniel Macedo, uno de los intermediarios en las negociaciones.
Según la policía, la operación fue autorizada porque los ocupantes, a los que acusó de no ser indios, prendieron fuego a una choza indígena construida en el jardín y provocaron un conato de incendio.
Poco antes del desalojo, los indios aceptaron uno de los terrenos ofrecidos, donde el Gobierno se comprometió a construir un centro cultural y un alojamiento en un plazo de tres años.
Sin saber del acuerdo, los manifestantes concentrados en los alrededores bloquearon una importante avenida del sector cuando percibieron la ocupación policial, lo que degeneró en enfrentamientos con las fuerzas del orden en los que también participaron activistas de la organización feminista Femen con el pecho descubierto.
FUENTE: Agencia EFE