BEIRUT ( AFP ) El régimen sirio pidió este jueves al Consejo de Seguridad de la ONU que sancione al Frente Al Nosra, el grupo más influyente dentro de la rebelión, tras el anuncio oficial de su adhesión a la red Al Qaida.
El ministerio sirio de Relaciones Exteriores pidió a la ONU que incluya al grupo, en primera línea en la batalla contra el régimen, en la "lista negra" de entidades e individuos vinculados a Al Qaida para los que se prevén severas sanciones.
"Siria presentó una demanda al Consejo de Seguridad para que inscriba a la organización llamada Frente Al Nosra en la lista unificada de las organizaciones vinculadas a Al Qaida", indicó el ministerio en un comunicado.
La demanda se refiere a las resoluciones 1267 y 1989, que prevén sanciones como la congelación de activos, la prohibición de viajar y el embargo sobre las armas. Esta lista incluye por el momento 64 grupos y 227 individuos.
Desde que en marzo de 2011 empezó la rebelión, primero pacífica y luego militarizada, contra el régimen de Bashar Al Asad, las autoridades acusan a los rebeldes de ser "terroristas financiados por el extranjero".
El ministerio también pide al Consejo de Seguridad que haga presión "a los estados que apoyan el terrorismo en Siria para que cesen sus actividades ilegales", en referencia a Turquía, Arabia Saudita y Catar.
Damasco les acusa de dar refugio y financiar a los rebeldes, agrupados en el llamado Ejército Sirio Libre (ESL) del que Al Nosra no forma parte.
Situación delicada para la oposición
El miércoles el jefe de Al Nosra confirmó públicamente la adhesión del grupo a Al Qaida, un anuncio que pone a la oposición en una situación delicada.
Los Comités Locales de Coordinación (LCC), una de las primeras organizaciones que fomentaron la revuelta iniciada hace dos años, rechazaron "totalmente las declaraciones del jefe de Al Qaida y su llamamiento a crear un estado islámico en Siria".
El jefe de la oposición, Ahmed Moaz Al Jatib, dijo por su parte que "el pensamiento de Al Qaida no nos corresponde y los revolucionarios en Siria tienen que tomar una posición clara a este respeto".
Para la oposición, la adhesión a Al Qaida de Al Nosra dificulta sus reiteradas peticiones de ayuda militar a la comunidad internacional para luchar contra el régimen. Los países occidentales se han negado hasta ahora precisamente por miedo a que las armas no vayan a parar a manos de grupos radicales.
En Londres, los jefes de la diplomacia del G8, que se declararon "horrorizados" por el número de muertos del conflicto en Siria, 70.000 según cálculos de la ONU, no abordaron sin embargo el tema del armamento de los rebeldes.
Mientras tanto sigue la violencia en Siria, donde este jueves al menos 57 personas perdieron la vida en un ataque del ejército contra dos pueblos de la provincia de Deraa, en el sur del país, según la ONG Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).
En Homs (centro), al menos diez personas de una misma familia (ocho niños y adolescentes de entre 2 y 18 años así como el padre y el abuelo) murieron, algunos degollados, a manos de las milicias favorables al régimen del Bashar Al Asad.



