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Nace sindicato global de trabajo doméstico contra abusos a niños y migrantes

Nace sindicato global de trabajo doméstico contra abusos a niños y migrantes

La Federación Internacional de Trabajadoras del Hogar, el primer sindicato de carácter global para el servicio doméstico, se constituyó hoy en Montevideo con el objetivo de defender los derechos de las mujeres migrantes y ponerle coto al trabajo doméstico infantil.

Líderes sindicales de más de 40 países se reunieron en la capital uruguaya durante dos días para culminar con el lanzamiento de esta organización que buscará organizar a los trabajadores del hogar de todo el mundo, compartir estrategias entre las regiones y reivindicar sus derechos.

Según dijo a Efe Elisabeth Tang, secretaria general de la Federación, la primera decisión fue centrarse en "proteger los derechos de las mujeres migrantes trabajadoras domésticas", un segmento que no deja de crecer "ni internacionalmente ni dentro de cada país" y que "por ninguna ley" está protegido.

Tang, procedente de Hong Kong, apuntó que la exclusión económica que se vive en muchos lugares rurales impulsa un éxodo a las ciudades o a otros países de mujeres "que usualmente se convierten en domésticas" y que necesitan "un esfuerzo especial para proteger sus derechos".

"En segundo lugar tenemos que pelear contra el trabajo doméstico infantil, porque si bien de media mundial el trabajo infantil se está reduciendo, el trabajo doméstico, por el contrario, está creciendo fuertemente. Tenemos que afrontar este problema y tratar de parar esta tendencia", añadió la sindicalista.

Según datos aportados por la organización, en el mundo se estima que hay 53 millones de trabajadores domésticos, en su mayoría mujeres y niñas, y muchos de ellos migrantes.

En este sentido, Tang apuntó que "lo primero y lo más importante" para poder atajar estos problemas es que exista "una legislación en vigor" que defienda los derechos.

"Y una vez que hay legislación, ya está claro que tienen derechos y beneficios y solo falta ponernos en lugar", añadió.

Tang destacó así la labor de Uruguay en este sentido, al haber sido el primer país del mundo en aprobar el Convenio sobre los Trabajadores del Hogar de la Organización Internacional del Trabajo y por tener un acuerdo de negociación colectiva para las empleadas domésticas.

"Pero me temo que este es uno de los pocos ejemplos que hay en el mundo, ya que Uruguay es muy avanzado", lamentó.

"En muchos otros lugares, no hay ley que cubra a los domésticos, e incluso cuando hay leyes para otros tipos de empleo, se excluye a las empleadas domésticas, que no tienen canales legales para buscar acuerdos, abriendo el camino para que los empleadores abusen de cualquier forma que quieran", agregó.

Por su parte, la presidenta de la Federación, la sudafricana Myrtle Witbooi destacó durante la presentación de la mesa directiva del sindicato, que con esta iniciativa las trabajadoras domésticas "han hecho historia" por constituir una organización que "nació como un vigilante para lograr un futuro donde no haya abusos".

"El camino que nos espera es duro. Vamos a llorar, pero lo vamos a superar. No hay que tener vergüenza por ser empleadas domésticas. Y más ahora, que las empleadas domésticas van a ser libres", añadió.