GINEBRA Internacionales -  21 de enero de 2014 - 08:10

Rusia e Irán critican rechazo de la ONU a Teherán

Rusia e Irán criticaron la decisión del secretario general de la ONU de retirar una invitación a Teherán para participar en la conferencia de paz sobre Siria que se celebrará esta semana en Suiza en momentos que los delegados comenzaban a llegar.

Una invitación de última hora de la ONU a Irán para participar en la llamada Conferencia de Ginebra puso la reunión en duda, lo que obligó al secretario general Ban Ki-moon a retirar su oferta a últimas horas del lunes bajo intensa presión de Estados Unidos y del principal grupo de oposición sirio, respaldado por Occidente, que amenazó con boicotear la cita.

Después que Ban retiró la invitación, la Coalición Nacional Siria, de oposición, dijo que asistiría a las conversaciones, que tienen como meta poner fin a la guerra civil. La oposición dijo que la conferencia debe tratar de establecer un gobierno de transición con plenos poderes ejecutivos "en que los asesinos y criminales no participen".

Eso allanó el camino para que la conferencia comience el miércoles, como estaba planeado, en la ciudad turística suiza de Montreux, con la asistencia de delegaciones de alto rango de Estados Unidos, Rusia y otros 40 países. Las negociaciones directas entre el gobierno sirio y sus opositores, las primeras desde el levantamiento, deben comenzar el viernes en Ginebra.

Pero Rusia e Irán, los aliados más cercanos del presidente Bashar Assad, criticaron a la ONU por la decisión de excluir a Irán.

En Moscú, el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, dijo que la decisión de Ban fue un error pero que Rusia tratará de que las negociaciones avancen.

"No es una catástrofe, presionaremos a favor de un diálogo entre las partes sirias sin condiciones", dijo Lavrov en una conferencia de prensa.

Al mismo tiempo, Lavrov criticó a Ban al decir que su decisión sobre Irán "no ha ayudado a fortalecer la autoridad de la ONU" y que la retirada parecía "fuera de lugar".

La controversia sobre la participación de Irán en las conversaciones refleja profundas diferencias sobre Siria entre Estados Unidos y Rusia, que ha sido un aliado clave de Siria y ha protegido al régimen del presidente Bashar Assad de las sanciones de la ONU y ha continuado enviándole armas durante una guerra civil que ha dejado más de 130.000 muertos.

Lavrov reafirmó la postura rusa de que la presencia de Irán es esencial para el éxito de las conversaciones.

Irán ha sido el principal aliado regional de Assad y ha apoyado su régimen con asesores, dinero y material desde que comenzó el levantamiento en 2011.

Lavrov advirtió que rechazar a Irán profundizaría las divisiones en el mundo islámico y tendría un impacto negativo sobre los esfuerzos mundiales en el combate del terrorismo.

"La ausencia de Irán no fortalecerá la unidad de los musulmanes del mundo", dijo.

Lavrov insistió en que Rusia no ha entregado a Siria armas "prohibidas por acuerdos internacionales y que pudieran desestabilizar la situación en la región".

En Teherán, el ministro iraní de Relaciones Exteriores criticó con fuerza el cambio de postura de Ban.

"Desde nuestro punto de vista, la retirada es deplorable", dijo Marzieh Afkham, portavoz de la cancillería iraní, agregando que Ban lo hizo bajo una fuerte presión.

Afkham agregó que espera que Ban Ki-moon explique las "razones verdaderas" para retirar la invitación.

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