Rabinos de toda Asia festejaron este martes la reapertura de un centro judío atacado por extremistas paquistaníes que durante 60 horas perpetraron una matanza en Mumbai.
Los ataques al centro Jabad y otros lugares emblemáticos de la capital financiera india dejaron 166 muertos, entre ellos el rabino Gavriel Holtzberg, su esposa y otras cuatro personas del centro judío ortodoxo. El hijo de ambos escapó en brazos de su nana india y ambos viven en Israel.
El rabino Israel Kozlovsky, actual director del centro, dijo que la Casa Nariman de seis pisos alojará un museo judío y el primer monumento en Mumbai a los muertos en los ataques, que afectaron una estación ferroviaria, un café popular entre los turistas y el lujoso hotel Taj Mahal.
El monumento incluye una recreación de la casa del rabino muerto y videos sobre cultura judía, dijo el diseñador, Nick Appelbaum.
" Este día celebramos sus vidas y el mensaje de luz que difundieron ", dijo el padre del religioso muerto, rabino Nachman Holtzberg, ante una sala atestada de rabinos que habían viajado desde centros asiáticos instalados por el grupo judío ortodoxo Jabad-Lubavitch. El grupo tiene presencia en más de 80 países y crece rápidamente desde hace unos 20 años en Asia.




