Autoridades mexicanas localizaron restos humanos en una nueva área del estado sureño de Guerrero y han comenzado a realizar pruebas para determinar si corresponden a alguno de los 43 estudiantes de magisterio que se encuentran desaparecidos desde hace más de un mes, dijo el lunes un funcionario federal.
Las autoridades dieron con el lugar en la municipalidad de Cocula por declaraciones de cuatro detenidos el lunes más temprano, dijo a The Associated Press el funcionario, quien habló bajo condición de anonimato por no estar autorizado a hacer declaraciones a la prensa.
El procurador general de justicia, Jesús Murillo Karam, confirmó a la prensa la detención de los cuatro presuntos miembros de los Guerreros Unidos, aunque no mencionó nada acerca de la ubicación de más restos humanos localizados.
El procurador dijo que dos de los detenidos dijeron a las autoridades haber recibido "un amplio grupo de personas" y añadió que fuerzas federales laboran para corroborar la versión que han dado.
"Un grupo especializado de peritos de la Procuraduría y del grupo de expertos argentinos buscan evidencias para corroborar el dicho de los detenidos", dijo el funcionario, encargado de la investigación penal en México. En las investigaciones participa, a petición de los familiares de los estudiantes, un equipo del Equipo Argentino de Antropología Forense.
Murillo no aceptó preguntas de la prensa y sólo dijo que con estas nuevas detenciones se tiene a personas que habrían participado directamente en la desaparición de los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa en Iguala, una municipalidad vecina a Cocula ubicada a más de 200 kilómetros al suroeste de la ciudad de México.
En total han sido detenidas 56 personas, en su mayoría policías municipales de Iguala y Cocula así como el líder principal de Guerreros Unidos, un grupo del narcotráfico surgido a raíz de divisiones internas al interior del cartel de las drogas de los hermanos Beltrán Leyva en 2010.
Hasta ahora, la Procuraduría había localizado en otras zonas de Iguala 11 fosas comunes, dentro de las cuales se hallaron 38 cadáveres. Hasta ahora no se ha determinado que correspondan a algunos de los estudiantes, aunque aún se está a la espera de los resultados de un análisis realizado por el equipo de antropólogos forenses argentinos.
Policías municipales atacaron la noche del 26 de septiembre a los estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa en la ciudad de Iguala y después de matar a seis personas detuvieron a 43 alumnos, cuyo paradero se desconoce desde entonces.
La Procuraduría ha dicho que los policías entregaron a los estudiantes a miembros de los Guerreros Unidos, presuntamente por órdenes del alcalde de Iguala, José Luis Abarca, para evitar que interrumpieran un discurso que ofrecía su esposa. La pareja se encuentra a la fuga junto con el jefe de la policía.
El caso ha sacudido al país y atraído críticas internacionales, además de protestas dentro y fuera del país por el vínculo de autoridades con narcotraficantes.
Tras la crisis provocada y en medio de críticas por el manejo de la situación, el gobernador de Guerrero, Angel Aguirre, se separó del cargo la semana pasada y en su lugar fue nombrado como mandatario estatal sustituto el sociólogo y académico Rogelio Ortega.



