Israel jugó un papel clave para evitar un mal acuerdo de las grandes potencias con Irán el mes pasado sobre el programa nuclear de Teherán, aseguró el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, este domingo.
El acuerdo habría "permitido a Irán estar en el umbral de convertirse en una potencia nuclear", dijo Netanyahu en un discurso grabado en un centro de reflexión de Washington, añadiendo que la voz de Israel, "y nuestras preocupaciones jugaron un papel crítico frenando un mal acuerdo".
Israel había criticado públicamente los esfuerzos de las grandes potencias del 5+1 (Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Reino Unido y Alemania) para llegar a un acuerdo con Teherán sobre su controvertido programa nuclear, acusando a la administración de Barack Obama de ingenuidad frente al nuevo presidente iraní.
Netanyahu también habló de las negociaciones de paz en Medio Oriente, que se frustraron a principios de este año porque, según él, los palestinos querían ponerle fin.
El líder israelí afirmó que "las conversaciones se terminaron porque los palestinos querían que terminaran", y agregó que los dirigentes palestinos "simplemente no están preparados (...) para enfrentar la violencia" perpetrada por su propio pueblo.
Además, advirtió que no habría acuerdo de paz con los palestinos si no reconocían la presencia "a largo plazo" de las fuerzas del Ejército israelí en la región.
Tras convocar elecciones anticipadas para marzo, Netanyahu dijo que esperaba salir con un "amplio y renovado mandato" para un gobierno capaz de proteger "al Estado judío en estos tiempos tumultuosos".
Tras el líder israelí habló el secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, quien lidera un gran esfuerzo para llegar a un acuerdo de paz y que exclamó: "No me rendiré".