Estados Unidos liberó el miércoles a los últimos tres prisioneros que estaban en el Centro de Detención Parwán en Afganistán, poniendo fin a la operación estadounidense de todas las prisiones en el país después de más de una década de guerra, informó el Pentágono.
Dos de los detenidos fueron transferidos y puestos bajo custodia afgana para su posible procesamiento judicial, mientras que el tercero no fue considerado una amenaza y está buscando acomodarse en otro país. Uno de los transferidos es Redha al-Najar, quien en 2002 fue torturado por la CIA, de acuerdo con el reporte que esta semana difundió la Comisión de Inteligencia del Senado estadounidense.
El reporte dice que al-Najar, un ex guardaespaldas de Osama bin Laden, estuvo retenido en la llamada "cantera de sal" de la CIA en Afganistán y sus interrogatorios incluyeron "aislamiento en total oscuridad; reducir la calidad de sus alimentos; mantenerlo a una temperatura incómoda (con frío); hacerlo escuchar música 24 horas al día y mantenerlo con grilletes y la cabeza cubierta".
Funcionarios estadounidenses trabajaron para transferir a los detenidos restantes antes de que terminara el año, cuando concluye también la misión de combate de Estados Unidos.
El miércoles en un comunicado, el teniente coronel Myles Caggins, portavoz del Pentágono, dijo que después de una cuidadosa evaluación, Estados Unidos transfirió a los últimos ciudadanos de terceros países que estaban bajo custodia estadounidense en Afganistán.
"El Departamento de Defensa ya no opera estas instalaciones de detención en Afganistán y tampoco mantiene bajo su custodia a ningún detenido", dijo el militar, agregando que el gobierno afgano será responsable de cualquier centro de detención.
La entrega fue complicada a comienzo de este año por la preocupación de Washington de que los afganos estaban liberando a combatientes talibanes que posiblemente quisieran regresar al campo de batalla.




