Cientos de monjes budistas se manifestaron este viernes en Birmania contra la visita de una alta responsable de la ONU, preocupada, al igual que Washington, por la creciente intolerancia religiosa que respira el país a pocos meses de las elecciones.
"He venido para protestar contra Naciones Unidas, porque vienen a injerirse en los asuntos internos de nuestro país", cargó contra la relatora de la ONU, Yanghee Lee, el monje nacionalista Wirathu, famoso por su violento discurso islamófobo.
Washington también mostró preocupación el viernes por la instrumentalización de la intolerancia religiosa.
La responsable de Naciones Unidas ha viajado por el país durante varios días, visitando el Estado de Rakhine, donde vive la minoría musulmana Rohingya, considerada una de las más oprimidas del planeta por la ONU.
En esa región, las tensiones interreligiosas son intensas y violentas, especialmente contra los musulmanes, y desde 2015 una serie de altercados han dejado al menos 250 muertos y miles de desplazadas.
Desde la disolución de la junta militar en 2011, el gobierno semi-civil ha emprendido una serie de reformas que abrir el país al exterior tras medio siglo de dictadura, al mismo tiempo que prepara leyes controvertidas, como la que pretende limitar los matrimonios interreligiosos.
La tensión se ha disparado ante la cercanía de las elecciones legislativas a finales de 2015, para las que el partido de la premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi es favorito.
FUENTE: AFP




