BOLIVIA Internacionales -  28 de marzo 2015 - 20:49hs

El partido de Evo Morales se juega su liderazgo en las regionales bolivianas

El presidente Evo Morales y su partido, el Movimiento al Socialismo (MAS), afrontan mañana las elecciones regionales y locales más difíciles de sus nueve años al frente de Bolivia, con la posible pérdida de su principal bastión de poder urbano, la ciudad de El Alto.

Un total de 6.043.162 ciudadanos eligen a 9 gobernadores y 339 alcaldes, además de asambleístas departamentales y concejales municipales.

Aunque el presidente Morales se ha volcado en la campaña para respaldar a los candidatos del MAS, la prensa local coincide en que el "factor Evo" no tendrá esta vez el tirón de comicios anteriores.

El riesgo de recesión económica es uno de los aspectos que, según analistas consultados por Efe, ha perjudicado al MAS: el desplome de los precios del petróleo amenaza la hasta ahora boyante economía boliviana, que depende de las exportaciones de gas, cuyo precio se establece en relación al del crudo.

Otro de los factores que explican el eventual retroceso del MAS es el escándalo millonario del Fondo Indígena, que ha salpicado a varias figuras del oficialismo, entre ellos a la candidata a la Gobernación de La Paz, la aimara Felipa Huanca.

Una reciente investigación reveló un fraude de más de 10 millones de dólares en este organismo, una institución que adjudica fondos para iniciativas de desarrollo en comunidades indígenas, muchos de los cuales han resultado ser proyectos fantasma.

La oposición acusa al MAS de haber utilizado el Fondo como fuente para financiar el "clientelismo" entre las organizaciones sociales de origen indígena y campesino que constituyen la piedra angular de su apoyo electoral.

Durante la campaña, Morales provocó asimismo airadas críticas de la oposición cuando amenazó con no realizar inversiones estatales en aquellos lugares donde ganen sus oponentes, una advertencia que ratificó el vicepresidente del país, Álvaro García Linera.

La legislación boliviana considera delito que un servidor público induzca al voto por una determinada formación, pero el Tribunal Supremo Electoral (TSE) no se pronunció sobre este asunto, lo que provocó que la oposición lo acusara una vez más de estar controlado por el Gobierno.

Las acusaciones de juego sucio contra el MAS se dispararon después de que el TSE anulara la candidatura en el departamento amazónico de Beni de Unidad Demócrata, partido que ha pedido amparo a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Dicha formación difundió datos de encuestas propias, lo que está prohibido por la ley electoral.

La misión de observación electoral enviada por la Organización de Estados Americanos (OEA) ha anunciado que seguirá con atención el caso de Beni, región en la que el MAS nunca ha ganado unas elecciones.

Otro de los terrenos difíciles para el oficialismo es el próspero departamento oriental de Santa Cruz, que escenifica el abismo entre los comicios presidenciales y los regionales, en los que Morales no aparece en las papeletas.

El presidente venció por primera vez en Santa Cruz en las generales de octubre pasado, pero el oficialismo no logra llegar a la Gobernación cruceña, donde busca la reelección el opositor Rubén Costas.

Algo similar sucede en la ciudad de La Paz, otra de las 'espinas' del MAS.

La candidatura presidencial de Morales ganó en octubre en La Paz, pero la Alcaldía se ha mantenido siempre como un feudo opositor en el que aspira a revalidar como alcalde Luis Revilla frente al candidato oficialista Guillermo Mendoza.

Desde el viernes, rige en todo el país un "auto de buen gobierno" que establece en todo el país la ley seca y restricciones en la circulación, entre otras prohibiciones.

La norma fue difundida por el TSE con el propósito de evitar problemas el domingo y prevé la aplicación de sanciones económicas a quienes la incumplan.

La restricción prohíbe vender y consumir bebidas alcohólicas en casas particulares, tiendas, cantinas, hoteles, restaurantes y cualquier establecimiento público o privado.

Salvo para la Policía y el Ejército, entre hoy y la medianoche del domingo también está prohibido portar armas y los bolivianos tampoco podrán realizar reuniones o espectáculos de cualquier naturaleza.

El día de la votación quedó prohibida la circulación de vehículos en las ciudades y los viajes entre las regiones como forma de evitar posibles fraudes con el traslado de personas entre recintos electorales.

Estas prohibiciones se aplican en todas las elecciones en Bolivia, donde votar es obligatorio por ley.