Sevilla ha lucido esta noche sus mejores galas para una Madrugá que el calendario ha situado a principios de abril y en la que se ha dado cita el olor a azahar que todavía inunda las calles con el incienso de cada hermandad, lo que unido a la ausencia de riesgo de lluvia ha creado una atmósfera única.
FUENTE: EFE