El nuevo presidente del Consejo de Ministros peruano, Pedro Cateriano, asumió su cargo formalmente este lunes con un mensaje conciliador a la oposición, que hace una semana se tumbó a su antecesora Ana Jara al censurarla en el Congreso por un escándalo de espionaje.
"Creo firmemente que un gobierno sin oposición ni fiscalización no es un gobierno democrático", aseguró Cateriano, saliente ministro de Defensa y figura del ala dura del gobierno de Ollanta Humala.
Cateriano parecía extender con sus palabras una rama de olivo a la oposición, en momentos que se tejen especulaciones en la prensa sobre el riesgo de una disolución del Congreso en caso el nuevo gabinete ministerial no reciba el voto de confianza del parlamento.
"Confío en que esta etapa compleja sea resuelta a través del diálogo y del trabajo conjunto", señaló Cateriano en la ceremonia de transmisión de mando realizada en la sede de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM).
"En una democracia es necesaria la oposición porque es importante la fiscalización", agregó Cateriano conocido por ser un virulento adversario de las dos principales grupos de oposición: la populista Fuerza Popular, de Keiko Fujimori, y la socialdemócrata Alianza Popular Revolucionaria Americana (Apra), del expresidente Alan García.
Cateriano, designado por Humala el jueves pasado al término del plazo legal de 72 horas, señaló que llegó al cargo "en la situación constitucional más compleja en la historia de la República".
El gabinete que preside Cateriano deberá acudir al Congreso en los próximos 30 días para recibir un voto de confianza del mismo parlamento que controla la oposición y que censuró a Ana Jara el 30 de marzo.
En sus primeras declaraciones tras jurar el cargo el jueves, Cateriano ya había lanzado señales de paz a la oposición: "En un contexto (en el cual el gobierno está) sin mayoría parlamentaria, tanto el gobierno y la oposición debemos poner lo mejor de nosotros en beneficio del país".
Cateriano es un incondicional del premio Nobel de literatura, Mario Vargas Llosa, quien apoyó a Humala en las elecciones que ganó en 2011.
El gobierno de Humala, cuya popularidad está de capa caída (en 25%), está en la recta final y debe convocar a elecciones generales para abril de 2016.
FUENTE: AFP



