El presidente estadounidense Barack Obama dijo el sábado que las disputas partidistas por el acuerdo nuclear concertado recientemente con Irán y otros asuntos de política exterior han ido demasiado lejos, y señaló a dos senadores republicanos por sus severas críticas en particular.
"Es necesario que pare", declaró.
Obama se quejó de que el senador John McCain, de Arizona, insinuara que las explicaciones que dio el secretario de Estado John Kerry sobre el acuerdo preliminar con Irán eran "de alguna manera menos dignas de confianza" que las del líder supremo de Irán.
"Eso es un indicio del grado en que el partidismo ha rebasado todos los límites", afirmó Obama en conferencia de prensa al término de la Cumbre de las Américas, de dos días de duración. "Y continuamos viendo esta situación una y otra vez".
El mandatario dijo que es comprensible que la gente tenga suspicacias hacia Irán e incluso que se oponga al acuerdo nuclear.
"Pero cuando uno empieza a llegar a un punto en el que comunica activamente que el gobierno de Estados Unidos y nuestro secretario de Estado están de alguna manera manipulando a la opinión pública en una negociación con una potencia extranjera, en particular una que se dice es enemiga, eso es un problema", agregó.
Evidentemente molesto por la agresiva ofensiva de la fortalecida mayoría republicana en el Congreso, Obama también señaló al líder de la mayoría en el Senado, Mitch McConnnell, por sus críticas, al afirmar que el republicano de Kentucky había estado "diciéndole al mundo" que no confíe en que Estados Unidos puede alcanzar sus propios objetivos con relación al cambio climático.
McConnell ha estado exhortando a estados norteamericanos que no acaten las normas de Obama sobre las plantas generadoras de electricidad, y afirmó que Estados Unidos jamás podría alcanzar el objetivo señalado por el presidente aun si esas medidas sobreviven.
Obama también reanudó sus críticas contra los 47 senadores republicanos que enviaron una carta a los líderes iraníes en la que afirman que cualquier acuerdo que Teherán hayan concertado con Washington no persistirá necesariamente después del periodo de gobierno del mandatario.
Al final, Obama dijo: "No es así como se supone que manejamos la política exterior, independientemente de quien sea el presidente o el secretario de Estado".
El mandatario señaló que todavía "cree totalmente" en que el acuerdo preliminar es la mejor vía para impedir que Irán logre la construcción de un arma nuclear. Y añadió que, si las negociaciones definitivas no reditúan un acuerdo lo suficientemente estricto, Estados Unidos puede retractarse de ese pacto.
El presidente agregó que, en lugar de trabajar para mejorar el acuerdo nuclear, los detractores del Partido Republicano parecen decididos a hundirlo.
"No comprendo por qué todo el mundo trabaja con tanto ahínco para anticipar el fracaso", agregó.
McCain dijo la semana pasada que las declaraciones del líder supremo de Irán dejaron entrever las discrepancias entre Teherán y el gobierno de Obama.