El presidente Evo Morales instó este miércoles a una reforma del sistema judicial en Bolivia, al admitir el fracaso el fracaso de la elección de los magistrados por voto popular en 2011.
"Tenía mucha confianza en las autoridades (judiciales) electas por el voto del pueblo", pero a cuatro años de ese proceso, "no ha mejorado para nada y hasta siento que hemos retrocedido en el tema de la administración de justicia", dijo Morales en declaraciones exclusivas a la radio privada Aclo.
El mandatario impulsó una inédita elección popular en 2011, cuando se designó por sufragio a 28 autoridades del Tribunal Supremo de Justicia, el Consejo de la Judicatura, el Tribunal Constitucional y el Tribunal Agroambiental.
"No sé si es por la formación de nuestros abogados y abogadas, no sé si es prebendalismo, pero dejan mucho que desear", afirmó Morales.
Para frenar esa situación, el presidente propuso un encuentro con participación de colegios de abogados, facultades de derecho y movimientos sociales, aunque no precisó fechas.
En una pasada declaración de enero, el gobernante había calificado a la justicia boliviana de "lenta y corrupta" y planteó un referendo para reformar el sistema judicial.
Un informe de Naciones Unidas de 2014 señala que la justicia boliviana "se caracteriza por problemas estructurales, tales como la retardación, la insuficiente cobertura de servicios judiciales en el país, el acceso limitado a la justicia por parte de los sectores más vulnerables, el preocupante rezago judicial, la corrupción y en última instancia, la impunidad".
La Defensoría del Pueblo reveló por otro lado que un 84% de los presos (cerca de 13.800) en las cárceles carece de sentencia, principalmente por retardación.




