Las autoridades de esta ciudad italiana cerraron una zona de recepción de migrantes frente a la principal entrada de una estación ferroviaria donde centenares de ellos durmieron hasta esta semana, debido a un aumento de las preocupaciones por las condiciones de salud y sanidad en el lugar.
El alcalde de Milán, Giuliano Pisapia, dijo el sábado a la prensa en la estación que se han logrado avances y afirmó: "Como pueden ver, ya no hay más deterioro en la Estación Central".
"Ahora tenemos que resolver el problema de que los refugiados tengan una situación que no de la imagen de personas que duermen en el piso sin la asistencia esperada", afirmó Pisapia.
Alberto Sinigallia, jefe de la organización caritativa Progretto Arca, dijo que la zona de la entreplanta fue cerrada durante la noche ante la apertura de un nuevo centro con camas, aunque unos 150 migrantes durmieron fuera de la estación.
Los migrantes fueron recibidos en los últimos 20 meses en la entreplanta de la estación, a menos de un metro de distancia del paso de turistas y usuarios.
Entre 300 y 400 migrantes, en su mayoría procedentes de Eritrea, llegaron desde el sur de Italia después de que los rescataran en el mar. Durmieron las últimas noches dentro de la estación y en los alrededores debido a la falta de camas en albergues organizados por la ciudad.
Las autoridades de salud afirman que registraron en los últimos días unos 100 casos de sarna, con lo que sumaron 400 desde comienzos del año.
El Servicio Ferroviario Estatal de Italia efectúa arreglos en lo que fue una cafetería para acomodar a los migrantes y alejarlos del principal tránsito de personas en la estación, aunque las autoridades dijeron que el lugar estará listo hasta principios de la semana entrante.
El Servicio Ferroviario también ha aceptado renovar otro espacio cercano para convertirlo en albergue permanente.



