Un joven blanco mató a tiros a nueve personas el miércoles en una iglesia de la comunidad afroamericana de Charleston, en Carolina del Sur, antes de darse a la fuga.
La policía seguía buscando al sospechoso, un hombre de unos veinte años, rubio y sin barba que vestía pantalones tejanos y zapatos grandes.
"Hay ocho fallecidos dentro de la iglesia", indicó el comisario Gregory Mullen en una rueda de prensa, y explicó que uno de los dos heridos murió en un hospital cercano al que había sido trasladado, aunque no dio detalles sobre la identidad de las víctimas.
"Por el momento hay nueve víctimas de este espantoso crimen", dijo el comisario, afirmando que este estaba motivado por el "odio".
El tiroteo tuvo lugar hacia las nueve de la noche hora local, en una de las iglesias de la comunidad negra más antiguas de la ciudad, la Emanuel African Methodist Episcopal Church.
El hombre empezó a disparar durante una sesión de estudio de la biblia, muy frecuentes en las iglesias del sur de Estados Unidos, tanto entre semana como el domingo.
A pesar del importante despliegue policial, incluyendo medios aéreos, el sospechoso, que la policía califica de "muy peligroso", todavía no había sido localizado cinco horas después del tiroteo.
"Ya se pueden imaginar que hemos encontrado una escena muy caótica cuando llegamos", dijo el comisario.
La policía está buscando al hombre con perros para asegurarse de "que no está en la zona para cometer otros crímenes", añadió.