La información robada por hackers en bases de datos informáticos del gobierno de Estados Unidos afectó a unos 21,5 millones de personas, señalaron este jueves funcionarios en el marco de una investigación sobre un ataque ampliamente adjudicado a China.
Una actualización de la Oficina de Administración de Personal del gobierno indicó que los afectados incluyeron a 19,7 millones de empleados que se sometieron a una investigación de antecedentes, y a otros 1,8 millones mayormente cónyuges o que viven conjuntamente con esos empleados.




