El expresidente golpista Pervez Musharraf abandonó hoy Pakistán en lo que algunos han denominado ya como "el último golpe" del exgeneral y en medio del escepticismo que despiertan las promesas de su vuelta al país para hacer frente a los delitos de los que está acusado, entre ellos el de traición.
"Soy un comando y amo a mi país. Volveré en pocas semanas o meses", dijo el exmilitar a los medios paquistaníes en el aeropuerto de Karachi poco antes de partir hacia Dubai.
Musharraf, que debe declarar el 31 de este mes ante el tribunal que lo juzga por traición, viaja al extranjero por decisión del Tribunal Supremo para tratarse la espalda y regresará en pocas semanas para sentarse en el banquillo de los acusados, según defendieron sus abogados.
El escepticismo, sin embargo, reina en el país asiático ante lo que muchos consideran el improbable regreso del exgeneral que gobernó Pakistán casi una década tras un golpe de Estado en 1999 y que ahora afronta varias acusaciones.
El influyente diario Dawn afirmó en un editorial titulado "El último golpe de Musharraf" que lo que comenzó como un juicio histórico contra el exdictador "esta acabado" y que si regresa lo hará tras alcanzar un acuerdo con el Gobierno para exculparle.
Políticos de diferentes partidos expresaron opiniones similares acerca de la salida de Musharraf, en el pasado gobernante indiscutible del país, aliado fundamental de Estados Unidos en la guerra contra el terror y amigo de George W. Bush.
Los juicios de Musharraf se consideraron un paso adelante de la débil democracia de Pakistán, gobernado casi la mitad de su historia por cuatro dictadores militares y hasta ahora ninguno de ellos había hecho frente a un tribunal.
Nacido el 11 de agosto de 1943 en Nueva Delhi, Musharraf es el segundo hijo de una familia musulmana de clase media que emprendió una nueva vida en Karachi en el recién nacido Estado de Pakistán, fruto de la partición de la India.
A los 18 años entró en las Fuerzas Armadas por decisión de su padre y ascendió en las filas militares hasta su nombramiento en octubre de 1998 como comandante en jefe del Ejército por parte primer ministro, Nawaz Sharif.
En mayo de 1999, por orden de Musharraf soldados paquistaníes hicieron una incursión en Kargil, en la Cachemira india, que casi provocó una tercera guerra con el país vecino por este territorio.
Sharif lo destituyó aprovechando que regresaba en avión de Sri Lanka ese año.
En pocas horas, Sharif fue apartado del poder, Musharraf asumió el mando del Ejecutivo, se proclamó presidente en 2001, cargo que ratificó en un controvertido referéndum en 2002 y prorrogó en las elecciones para el Parlamento de 2007.
Ese año, sin embargo, fue negro para Musharraf: tras un asalto de Ejército a una mezquita de Islamabad nació el el Tehrik-e-Taliban Pakistan (TTP) que causó un millar de muertos en una ola de atentados e impuso el estado de excepción para hacer frente al jefe del Tribunal Supremo y la Judicatura que había expulsado.
Perdió las elecciones de 2008 y dimitió en agosto de ese año "triste" y haciendo su último "sacrifico".
Tras cuatro años de exilio voluntario en Dubai y Londres, Musharraf regresó "emocionado" para participar en las elecciones de ese año para "salvar" a Pakistán en 2013, pero la justicia se lo impidió.
Sharif ganó esos comicios y la justicia paquistaní reabrió un caso contra él por no haber protegido la vida de la ex primera ministra Benazir Bhuto, asesinada en un atentado en diciembre de 2007, cuando el militar era presidente.
El Gobierno de Sharif presentó un caso en su contra por imponer el estado de excepción y decretar la detención de decenas de jueces en 2007 y le prohibió salir del país, a lo que se sumó a otra denuncia por la muerte de un clérigo en la operación armada que ordenó lanzar en la Mezquita Roja.
Desde entonces el exgeneral jugó al gato y al ratón con los tribunales, rechazando presentarse ante las cortes aduciendo motivos de salud y seguridad, y peleó la decisión del Gobierno de no dejarle salir del país.
Musharraf sostiene que los cargos judiciales son una vendetta política y de momento se encuentra en libertad en Dubai.
FUENTE: EFE