Las autoridades alemanas recibieron a principios de septiembre la primera pista que apuntaba que el grupo extremista Estado Islámico planeaba ataques contra estaciones de tren o aeropuertos en el país, y la semana pasada localizaron al sospechoso que fue detenido el lunes, dijo el director de la oficina nacional de inteligencia el martes.
Jaber Albakr, un ciudadano sirio de 22 años que entró en Alemania como solicitante de asilo, fue reducido y atado en Leipzig por tres compatriotas, que alertaron a la policía.
Los investigadores creen que Albakr estaba considerando los aeropuertos de Berlín como posibles objetivos. A principios de septiembre, la oficina nacional de inteligencia recibió información que de que el grupo EI estaba planeando "ataques contra infraestructuras, estaciones y aeropuertos, en Europa occidental, especialmente en Alemania", dijo el director del ente, Hans-Georg Maassen, a la televisora ZDF. En un primer momento fue una pista "abstracta" y las autoridades alemanias "intercambiaron mucha información con socios", agregó.
Albakr fue detenido casi dos días después de que el sábado agentes encontraran explosivos en un departamento de Chemnitz, a unos 80 kilómetros (50 millas) de Leipzig, pero el sospechoso logró escapar.
Según publicó el diario alemán Bild, Albakr escribió en una red de internet para refugiados sirios que estaba en la principal estación de tren de Leipzig y necesitaba alojamiento. Uno de los compatriotas que lo atrapó, identificado solo como Mohamed A., fue citado por el periódico diciendo que él y un amigo vieron más tarde avisos policiales sobre la búsqueda del sospechoso en Facebook.
"Él nos ofreció 1.000 euros (1.115 dólares) y 200 dólares si lo dejábamos ir. Tenía eso en una mochila junto a un cuchillo", dijo el hombre según fue citado. "Estoy muy agradecido a Alemania por acogernos. No podíamos permitirle hacerles algo a los alemanes".
Maassen dijo en otras declaraciones a la televisora ARD que el sospechoso había comprado sustancias químicas por internet. El viernes, agentes lo vieron comprando pegamento termofusible en una tienda, algo que dijeron "usa la gente que quiere cometer ataques suicidas".