Varias personas resultaron heridas hoy en Bagdad cuando las fuerzas de seguridad iraquíes lanzaron gases lacrimógenos contra miles de personas que se manifestaban hacia la fortificada Zona Verde, informaron testigos a Efe.
Los manifestantes intentaron avanzar hacia las entradas de la Zona Verde, donde se encuentran las sedes del Parlamento y el Gobierno y embajadas occidentales, y esto empujó a la policía a lanzar gases lacrimógenos para dispersarlos, lo que causó varios heridos y casos de asfixia, aunque no detallaron el número de personas heridas.
Miles de iraquíes seguidores del influyente clérigo chií Muqtada al Sadr se encuentran en la plaza Tahrir (liberación), en el centro de Bagdad, para pedir la disolución de la comisión electoral, así como reformas políticas, después de que el líder llamó el pasado miércoles a la convocatoria de esta protesta.
Los testigos que se encuentran en la plaza aseguraron a Efe que al menos dos personas han muerto, aunque ninguna autoridad oficial lo ha confirmado.
El comité central para la organización de protestas, formado por la corriente opositora de Al Sadr, y de otros grupos políticos que apoyan estas manifestaciones, dijo en comunicado, leído por uno de los miembros ante los manifestantes, que rechazan "politizar la comisión electoral".
En el discurso, el comité amenazó con hacer una acampada hasta la disolución de la comisión suprema de las elecciones, y pidió una reforma electoral.
El primer ministro iraquí, Haidar al Abadi, aseveró a través de un comunicado que todas las personas tienen el derecho a manifestarse, pero que al mismo tiempo tienen que "comprometerse con la ley y el orden público en una época en la que las fuerzas iraquíes combaten" a los yihadistas del grupo Estado Islámico (EI).
Las fuerzas políticas opositoras, sobre todo la corriente liderada por Muqtada al Sadr, han presionado desde hace meses al primer ministro Haidar al Abadi para que lleve a cabo amplias reformas políticas para acabar con la corrupción y el sectarismo en el seno de las instituciones, y mejorar la eficiencia del Gobierno.
FUENTE: EFE