Los enormes incendios forestales que obligaron a evacuar a miles de personas en el sur de Francia y destruyeron 7.000 hectáreas en tres días estaban "bajo control" el jueves, según los bomberos, que advierten sin embargo que las llamas podrían reavivarse.
En la turística localidad de Bormes-les-Mimosas, en la Costa Azul francesa, "el fuego no está completamente cercado, pero estamos ganando la batalla", indicó a la AFP el teniente coronel Michael Bernier, quien lidera los esfuerzos de emergencia en la zona.
"La situación evoluciona en la dirección correcta, pero algunas llamas se han reavivado debido a ráfagas de viento", precisó.
En el vecina región de Bouches-du-Rhône, los tres incendios que arrasaron miles de kilómetros cuadrados estaban también bajo control el jueves por la mañana, señalaron los bomberos.
No obstante, las autoridades se mantendrán en alerta debido a que se prevén fuertes ráfagas de viento que podrían reavivar las llamas. "En estas condiciones de fuerte sequía tememos que los incendios puedan comenzar de nuevo", señalaron los bomberos.
Más de 10.000 personas, incluyendo miles de turistas, fueron evacuadas el miércoles en el sureste de Francia, después de que se declararan nuevos incendios en esta región donde fuegos forestales han arrasado con miles de hectáreas desde inicios de semana.
Muchos durmieron en carpas o cubiertos simplemente con frazadas en las playas.
En la isla de Córcega, el fuego destruyó cerca de 2.000 hectáreas y según los bomberos el incendio "está estabilizado, pero no controlado".
Más de 6.000 bomberos y funcionarios de seguridad civil, respaldados por 19 aviones cisterna, combaten las llamas desde inicios de semana. Más de 7.000 hectáreas de vegetación han sido quemadas.
Francia solicitó dos aviones cisterna adicionales en el marco de la ayuda europea.
Los incendios forestales también hacían estragos el jueves en Portugal, donde las llamas seguían avanzando en el centro del país, apenas cinco semanas después del devastador incendio que dejó 64 muertos y más de 200 heridos en la misma zona.
Alimentados por el viento y el calor, los incendios siguieron avanzando la noche del miércoles. El foco más intenso se registró en la ciudad de Serta, en la región de Castelo Branco, y movilizó a más de mil de los 4.000 bomberos que operan en todo el país para intentar frenar el avance de las llamas.
FUENTE: AFP



