Mike Pence visita Estonia para tranquilizar a los Países bálticos. Foto/AFP

AFP

El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence inicia este domingo en Estonia una gira destinada a tranquilizar a las tres repúblicas bálticas fronterizas con Rusia, antes de continuar su misión en Georgia y Montenegro.

El primer ministro estonio, Juri Ratas, abordará este domingo con Pence la cuestión de la instalación de sistemas de defensa antiaérea estadounidenses que los Países bálticos, miembros de la OTAN, quieren que se desplieguen en la frontera oriental de la Alianza, dijo al diario Eesti Päevaleht.

Publicidad

Pence se reunirá el lunes en Tallin con la presidenta estonia, Kersti Kaljulaid, y sus pares lituana, Dalia Grybauskaïte, y letón, Rajmonds Vëjonis.

Después se dirigirá a los soldados de uno de los cuatro batallones de la fuerza Enhanced Forward Presence, desplegados por la OTAN en Europa del este para responder a los temores suscitados por la anexión de Crimea por Rusia en 2014 y el conflicto en el este de Ucrania.

Publicidad

Analistas locales esperan que ofrezca a los estonios lo que éstos esperan escuchar, especialmente después de la preocupación provocada por las declaraciones escépticas de Donald Trump y su regla del "uno para todos".

Según el especialista en relaciones internacionales de la universidad de Tallin Matthew Cranadall, citado por la televisión pública ERR, Pence dirá a los bálticos que "Estados Unidos es un buen aliado, que es leal y que aprecia sus sacrificios, como los gastos en defensa de alrededor del 2% del PIB y la participación de sus militares en operaciones en Afganistán".

El analista Andres Kasekamp subrayó ante la misma cadena que "el momento, antes de las maniobras rusas Zapad [en Bielorrusia en septiembre] muestra lo que Estados Unidos quiere decir: 'vigilamos de cerca todo lo que ocurre aquí y pueden estar seguros de nuestro apoyo'".

Estos ejercicios ruso-bielorrusos generaron preocupación en Lituania, ya que se desarrollan relativamente cerca del paso de Suwalki (noreste de Polonia) considerado como el potencial punto débil del flanco oriental de la OTAN, donde una hipotética ofensiva rusa podría aislar a los tres países bálticos.

Las autoridades lituanas afirman que hasta 100.000 soldados rusos y bielorrusos podrían participar en las maniobras. Pero el ministro bielorruso de Defensa, Andrei Ravkov, declaró a la agencia rusa TASS que serían 13.000.

El lunes por la tarde, se espera que Pence mantenga un discurso similar ante el presidente georgiano, Guirgui Markvelachvili, en Tiflis, y un día después ante el primer ministro Guirgui Kvirikachwili.

Allí también serán bienvenidas las garantías sobre un apoyo de Estados Unidos a la soberanía y la integridad territorial del país. Especialmente porque Georgia no pertenece a la OTAN y los recuerdos de la guerra ruso-georgiana de agosto de 2008 siguen vivos.

A partir del martes por la tarde estará en Podgorica para entrevistarse con dirigentes de Montenegro, que se convirtió en miembro de la Alianza Atlántica el pasado 5 de junio.

El miércoles, Pence participará en la cumbre de la Carta Adriática, que además de Estados Unidos y Montenegro reúne a Croacia, Bosnia-Herzegovina, Albania y Macedonia.

El objetivo de esta asociación creada en 2003 es preparar la adhesión de sus miembros a la OTAN.

Publicidad

Publicidad