Juzgado ordena la detención de presidente sudanés si entra en Kenia. Foto/AFP

EFE

Un juzgado de Kenia determinó que las fuerzas de seguridad deben arrestar al presidente de Sudán, Omar Al Bashir, sobre el que recaen cargos internacionales de genocidio y crímenes de guerra, si entra en el país, según informaron hoy medios locales.

Se trata de la sentencia emitida por un juzgado de apelación el pasado viernes que estableció que Kenia actuó con total impunidad cuando no arrestó a Al Bashir cuando visitó el país en el acto de promulgación de la Constitución keniana de 2010, informó hoy el diario Standard.

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"Kenia estaba y sigue estando en la obligación de cooperar con la Corte Penal Internacional (CPI) y ejecutar la orden de arresto de Al Bashir cuando visitó el país el 27 de agosto de 2010 y en el futuro si vuelve a visitar Kenia", concluyó el juzgado.

Sobre Al Bashir hay vigentes dos órdenes de arresto internacionales emitidas por el tribunal de La Haya en 2009 y 2010 por dos crímenes de guerra, cinco de lesa humanidad y tres de genocidio, presuntamente cometidos contra los grupos étnicos fur, masalit y zaghawa entre 2003 y 2008.

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A pesar de la existencia de esta orden, el presidente sudanés ha viajado a varios estados africanos y árabes.

Varios países de la Unión Africana (UA), entre los que destacan Sudáfrica, Burundi y Gambia, amenazaron a finales de 2016 con retirarse de la CPI por acusarla de "racista" y determinar que sólo persigue africanos, pero al final sólo Burundi ha firmado su salida.

Kenia también aprobó la decisión en la Asamblea de firmar su salida, que nunca ha visto efectuada, después de que su presidente Uhuru Kenyatta se sentara en el banquillo por su supuesta implicación en la violencia postelectoral de 2007 y 2008, caso que fue archivado por falta de pruebas.

El Gobierno de Kenia ha alegado en este caso que tiene las manos atadas para detener a Al Bashir, ya que la UA, de la que son miembros los dos países, impide detener a un presidente miembro, y le dijo al Tribunal que sólo el ministro de Justicia y la Fiscalía General podían pedir el arresto formal.

El juzgado ha establecido ahora que cualquier persona que comete crímenes internacionales debe pagar por sus crímenes, en una decisión, que según los medios locales es más política que judicial.

En los últimos meses la Justicia en Kenia ha emitido sentencias que no coinciden con la voluntad del Gobierno, sobre todo al declarar nulas por irregularidades las elecciones de agosto de 2017 que ganó Kenyatta, reelegido de nuevo en los segundos comicios.

Esta semana, la coalición gobernante, Jubileo, envió una carta a la Justicia para expresar su indignación porque esté sentenciando a favor de la oposición y no del Gobierno.

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