EEUU Internacionales -  26 de enero de 2019 - 17:50

El choque político de Venezuela llega hasta la ONU

El choque político de Venezuela se trasladó el sábado a la sede de Naciones Unidas, donde una reunión del Consejo de Seguridad convocada por Estados Unidos enfrentaba a los partidarios del presidente Nicolás Maduro contra el gobierno de Donald Trump y los partidarios del líder opositor que se declaró presidente interono del país, Juan Guaidó.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, habló ante los reunidos antes de que lo hiciera el ministro de Relaciones Exteriores venezolano, Jorge Arreaza, y los demás miembros del consejo, entre los que se encuentran los partidarios de ambos presidentes en pugna.

Pompeo exhortó a todos los países a apoyar al pueblo venezolano que está tratando de liberarse --dijo-- del "estado mafioso e ilegítimo" de Maduro. Pompeo agregó que todos deben de respaldar al líder del Congreso Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela.

La "situación humanitaria exige acción ahora", expresó Pompeo. Agregó que nueve de cada diez ciudadanos venezolanos viven en la pobreza y que tres millones se han visto obligados a salir de su país para forjarse un mejor futuro. Esta situación ha puesto en riesgo la paz internacional y seguridad, añadió.

Pompeo acusó a Rusia y China de tratar "de ayudar a Maduro mientras él está en aprietos... con la esperanza de recuperar miles de millones de dólares en inversiones y ayuda mal planeadas que han hecho a lo largo de muchos años". Sin embargo, el funcionario estadounidense dijo que ningún país ha hecho más para mantener "las condiciones de pesadillas del pueblo venezolano" que Cuba, que --según dijo-- ha enviado "matones de seguridad y espionaje" para respaldar a Maduro.

Es tiempo de que los países tomen un lado, puntualizó. "O están con las fuerzas de liberación, o están alineados con Maduro y su caos", dijo.

La sesión centrada en la crisis de Venezuela se celebra un día después de que Guaidó prometiera permanecer en las calles hasta que su país tenga un gobierno de transición, mientras Maduro acusaba a sus oponentes de orquestar un golpe de Estado.

El mismo sábado, desde Caracas, Guaidó afirmó que miembros de Unión Europea y otros países enviaron un mensaje muy claro a Maduro para que "cese la usurpación” y se hizo un llamado a un “gobierno de transición y elecciones libres".

"El mensaje fue muy claro, incluso con ultimátum", sentenció.

"Mientras estamos aquí, el Consejo de Seguridad de la ONU está debatiendo sobre Venezuela y nosotros lo que buscamos es colaboración porque nuestros problemas los vamos a resolver", dijo Guaidó, quien apareció ante cientos de opositores concentrados en una plaza del este de la capital venezolana.

El líder opositor venezolano y presidente de la Asamblea Nacional ha instado a sus seguidores a realizar otra protesta masiva la próxima semana, mientras que Maduro insistió en su llamado al diálogo. Ambos se mostraron dispuestos a defender su reclamo a la presidencia a cualquier precio y Guaidó dijo a sus partidarios que si era arrestado, ellos debían mantener el rumbo y protestar pacíficamente. Además manifestó que está "dispuesto a hablar con todos aquellos funcionarios civiles y militares" del gobierno, pero que no se prestará para “falsos diálogos y mucho menos vamos a ir a elecciones que no tengan las condiciones reales".

En este momento, enfatizó, "no se está negociando nada, se están haciendo exigencias claras" a los altos funcionarios del gobierno socialista.

Guaidó se declaró gobernante interino el pasado miércoles en desafío a Maduro y explicó que para tener elecciones libres en Venezuela es necesario renovar el directorio del Consejo Nacional Electoral (CNE), abrir el registro electoral en el exterior, tener auditorías previas y que no haya inhabilitados. Su comentario alude a las elecciones presidenciales del 20 de mayo de 2018, en las que Maduro resultó ganador y estuvieron ausentes los grandes partidos opositores y varios contrincantes del mandatario fueron inhabilitados de participar por el CNE, que controla el gobierno, luego de boicotear anteriores votaciones.

Estados Unidos, Europa y la mayoría de los países latinoamericanos han desconocido la reelección de Maduro en una votación convocada por la oficialista Asamblea Constituyente, considerada ilegitima.

El actual enfrentamiento podría preparar el escenario para más actos de violencia, además de haber sumido a Venezuela en un nuevo capítulo de agitación política que, según grupos de derechos humanos, ya ha dejado más de una veintena de muertos a medida que miles de personas se lanzan a la calle exigiendo a Maduro que renuncie a su cargo.

FUENTE: AP