Sudán Internacionales -  23 de abril 2019 - 14:50hs

Activistas convocan nuevas protestas contra ejército sudanés

Activistas sudaneses protestaban el martes en todo el país para presionar al ejército para que ceda el poder a una autoridad civil luego de derrocar a principios de mes al presidente Omar al-Bashir.

Trabajadores ferroviarios y otros manifestantes viajaron desde Atbara, un centro de transportes en el norte del país donde comenzó la revuelta en diciembre, a Jartum, la capital, en donde fueron recibidos con vítores por los congregados. Se unieron a miles de personas reunidas afuera del cuartel militar, en donde los manifestantes están en una sentada desde el 6 de abril.

Miles de personas salieron a las calles a unirse a las marchas y sentadas en Omdurmán, la ciudad gemela de Jartum, y en las provincias de Kasala y Kordofán.

Al-Bashir, quien gobernó Sudán durante 30 años, fue derrocado el 11 de abril luego de meses de protestas dirigidas por la Asociación de Profesionales Sudaneses (APS), un grupo de sindicatos privados que exige una transferencia completa e inmediata del poder a un consejo civil.

La asociación dijo que las fuerzas de seguridad intentaron dispersar su reunión afuera del complejo militar y que los manifestantes vieron excavadoras avanzar hacia la sentada. Hicieron un llamado para fortalecer las barricadas alrededor de la manifestación pacífica.

La APS suspendió las conversaciones con el ejército el fin de semana luego de que el consejo militar dijera que consultaría con todas las fuerzas políticas de Sudán en un intento por avanzar. Los manifestantes acusaron al consejo de no renovar por completo el régimen de al-Bashir y de intentar marginalizar a la APS al representarla como una de las muchas facciones políticas.

Añadió que el jefe del comité político del consejo militar y su principal negociador, el teniente coronel Omar Zain al-Abdin, fue jefe del partido de al-Bashir en el ejército e “intenta reinstaurar el régimen destituido”.

El consejo militar dijo que está en conversaciones con todos los partidos políticos para nombrar a un primer ministro y un gobierno civil que gobierne al país los próximos dos años.