Con un Gobierno en funciones y abocado a nuevas elecciones en tres meses, Israel muestra contundencia militar ante Siria en un nuevo aumento de fricciones, con tres rondas de ataques en una semana que han causado más de una decena de muertos en el país vecino.
Anoche tuvo lugar el último bombardeo israelí, el segundo en menos de 24 horas, que mató a un soldado en la base militar T4, en una zona desértica de la provincia central de Homs, según la agencia estatal siria SANA, una cifra que el Observatorio Sirio de Derechos Humanos elevó a cinco.
En la madrugada de ayer, domingo, otros dos ataques de la aviación israelí en el suroeste de Damasco y en Quneitra (en el sur) en respuesta al lanzamiento de dos cohetes sirios contra el Monte Hermón, en territorio ocupado por Israel, mataron a tres soldados sirios, según fuentes oficiales, a los que se sumarían otros siete combatientes extranjeros según el Observatorio.
Y solo una semana atrás, el día 27, hubo también bombardeos israelíes en Quneitra, que causaron un muerto y dos heridos.
Benjamín Netanyahu, el primer ministro en funciones desde el 9 de abril que ha fracasado en formar una coalición gubernamental y se ha visto obligado a forzar nuevos comicios generales, ha dejado claro que responderá "con gran fuerza" a cualquier amenaza procedente de Siria.
"El desafío ahora para el Ejército israelí es formular una política clara de ataque que no permita ningún incidente más" en ese frente, apuntaba hoy el analista Yosi Yehoshua en el periódico "Yediot Aharonot".
Israel no ha desvelado quién estuvo detrás de los lanzamientos de cohetes del sábado, aunque considera responsable de cualquier fuego procedente del país vecino al régimen del presidente Bachar al Asad.
"Todas las opciones (sobre posibles autores) están sobre la mesa", indica Yehoshua, quien matiza que los proyectiles, que no causaron víctimas, "fueron lanzados desde las profundidades del territorio sirio, a una distancia de varias docenas de kilómetros".
El analista indica que tanto las fuerzas iraníes como la milicia chií Hizbulá, ambas aliadas de Al Asad, podrían estar detrás de la agresión. Pero tampoco descarta que fueran las tropas de Damasco, o incluso "facciones armadas palestinas" con ocasión el domingo del Día de Jerusalén, que marca la toma por Israel del este de la Ciudad Santa en 1967 y el inicio de la ocupación israelí.
Alex Fishman apunta en el mismo diario que, en estos momentos, Israel y Siria están enfrentados sobre la manera de interpretar el retorno de la implementación del acuerdo de armisticio de 1974, que marcó una zona desmilitarizada en el Golán y puso fin a la Guerra del Yom Kipur.
Desde que, en la guerra civil que vive desde 2011, el Ejército sirio recuperó el control del sur del país, "ha desplegado sus divisiones de avanzada en frente de los Altos del Golán, en los mismos lugares donde estaban antes de la guerra civil", explica Fishman.
Esto genera una situación de tensión para Israel, que no se fía de que no haya grupos armados enemigos "al acecho" entre esas tropas, lo que podría estar detrás de algunas de las fricciones recientes en la zona.
El bombardeo anoche contra la base T4 en Homs -atribuido a Israel y cuya autoría el Ejército israelí no ha confirmado a Efe- muestra cómo el país "está persiguiendo a los iraníes en lo profundo del desierto sirio", considera el analista del diario "Haaretz" Amos Harel.
"El liderazgo israelí sigue diciendo que no puede aceptar el establecimiento militar iraní en Siria, y de vez en cuando respalda sus palabras con hechos", valora, y matiza, al mismo tiempo, que las fricciones son menos intensas que hace un año, "en parte porque Irán está siendo más cauteloso", aunque "la tensión latente permanece".
FUENTE: EFE




